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Martes Imaginario | Nostalgia en la ciudadela | Recordando en el olvido

Foto por Cecilia Hidalgo | twitter @bolinmx | http://bolatrips.tumblr.com/
 

Así te recuerdo. En pausa. Sin gente.

La mañana avanza y el rocío esconde el olor a nosotros.

El sueño nace con un movimiento nuevo que no parece circular

En esos momentos ni siquiera sospecho la repetición.

Espacio precioso de olvido.

Ignorancia temporal de lo que vendrá sin remedio.

Casi limpio.

Así te veo en mi mente cuando te pienso.

Recordando en el olvido. 

El profeta de la vida

“¡Qué sería tu felicidad, radiante astro, si no tuvieras aquellos para los que brillas!” Así habló Zaratustra, previo a bajar de la montaña después de diez años de soledad, para anunciar su gran revelación: Dios ha muerto.

// Los miércoles de whiskey nacieron en esos días de universidad donde parece sobrar todo: tiempo, ideas, planes, energía, fiestas, años por vivir, etc…. menos dinero. Eran reuniones que normalmente sucedían en casa de los papás de Luis Boti, aunque en ocasiones también nos acogían mis padres con todo y casa. Asistíamos siempre Luis y yo, y a veces Omar Arciniega. Aunque bebíamos un par de tragos en las “rocas”, la consciencia era el centro de la conversación: lográbamos destaparla y sobretodo compartirla. //

Luego, uno puede perderse en el fascinante mundo de la voluntad de poder y casi convencerse que somos capaces de todo: hasta de renegar de nuestros principios y valores más profundos. Ignorar el orden que guía nuestras creencias y, tal vez, con un atrevimiento adicional ensalzado de irreverencia, despertar. Abrir los ojos. Así, como si fuera la primera vez. Y quedar cegado.

// Nos sumergíamos en páginas cuidadosamente seleccionadas por Luis de los más de 500 volúmenes que guardaba su papá en su biblioteca. De historia, de novelas gringas o inglesas y también de filosofía. Más apasionado yo en la última, le entrábamos a esta experiencia sin prejuicios -flojitos- para estar en condiciones de aprehender nuevas vivencias. //

La primera parte es la más dolorosa, pues esta nueva luz desnuda la verdad que habías aceptado como la única y absoluta. Puedes incluso llorar al comprender que el sentido de tu vida no es más que un deseo. Un deseo bien cobijado por doctrinas que aprovechan el miedo más profundo de los seres humanos. Y te das cuenta que requieres de una inmensa voluntad para continuar con este nuevo estado de consciencia: ahí donde la vida es en la vida, sin posibilidad de las promesas mezquinas de una futura vida en la muerte.

// “Shine on you crazy diamond… “, chillaba Roger Waters, mientras profundizábamos en la superficialidad de nuestra cotidianidad. Las curvas de indiferencia e isocuantas de productividad se mezclaban en nuestros cuadernos con símbolos ininteligibles y reflexiones absurdas. Y seguíamos, día tras día, perdiendo el camino “recto” en el que tanto invirtieron nuestros padres y líderes eclesiásticos. Así, acompañando nuestra vida ambivalente, hacia la perdición, hacia nuevos mundos “jamás explorados por hombre alguno” //

“¡Cómo soporto todavía la vida! ¡Y cómo soportaría ahora la muerte!”. Así habló Zaratustra, después de tener una visión y previsión sobre el enigma que resulta al enfrentar la vida y la muerte.

// Poco a poco, la frecuencia de las reuniones de los miércoles disminuyó. Nos veíamos más los domingos para ver el americano, o entre semana para jugar dominó. Las palabras (escandalosas y proverbiales en días pasados) se fueron re-orientando al camino que habíamos “perdido”. En cintura nuevamente. Aunque, secretamente, sé que continuamos buscando “nuestro” camino. //

“Camino por entre este pueblo con el espíritu alerta; no me perdonan que no les envidie sus virtudes. Me ven con malos ojos porque les digo que a la gente pequeña, le hacen falta virtudes pequeñas – y porque me cuesta creer que haga falta la virtud pequeña!” Así habló Zaratustra cuando llegó de nuevo a tierra firme para ver qué le había sucedido al hombre.

// Los tres terminamos nuestras licenciaturas y maestrías. Ninguno de los títulos es de humanidades. Se resumen en economía, administración y finanzas. Cada uno, aunque ha formado familias maravillosas, invierte gran parte de su tiempo en trabajar para que las acciones de la empresa donde labora incrementen su precio. //

Zaratustra sale de su cueva para hablar casi por última vez: “¡Radiante astro!, ¨ ¡Profundo ojo venturoso! ¿Qué sería tu dicha si no tuvieses aquellos para los que brillas? […] Pues bien, duermen todavía esos hombres superiores en tanto yo estoy levantado.”

// Recientemente, sin buscarlo, he encontrado a un nuevo amigo. También sintió el dolor de su despertar y también es profeta de la vida. Hemos hablado varias veces, pero casi siempre sobre los temas que envuelven la superficialidad de nuestro mundo. Y un par de veces sobre la profundidad que nos relaciona: ahí lo he conocido y en ese instante lugar he podido ver al gran ser humano. Al profeta de la vida. //

Zaratustra miró hacia arriba con aire interrogador, pues oyó en lo alto el grito agudo de su águila. “Mi águila se ha despertado y al igual que yo, honra el sol. Con garras aguileñas prende la nueva luz”. Así habló Zaratustra, justo antes de encontrar la señal que debía seguir.

//¿Cuántos más estamos ahí? ¿Cuántos, fingiendo que somos algo que nos arrastra por conveniencia? ¿Cuántos que combinamos -tal vez por una convicción completamente válida- varios mundos que parecieran ser contradictorios. //

 

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