Archivo de la etiqueta: Equipos

Jueves ordinario | La actitud hace la diferencia | Jorge Carriles

Reflexión 142: “La actitud hace la diferencia”, Jorge Carriles

Este Jueves está dedicado al Coach Jorge Carriles. Fue un honor conocerlo y haber sido su jugador. Él fue el responsable, junto con el Coach Toño Álvarez, de que jugara la juvenil AA de 1989. En ese año quería dedicarme a disfrutar mi sexto año de bachillerato, pero él tenía otra idea en mente: bastaron un par de minutos para que cambiara los top siders por unos “tacos” y mi copete por un casco. Aprendí mucho en esa temporada; muchos aprendimos: desde el jóven Head Coach Agustín García hasta varios de los jugadores que nos sentíamos muy “guapos”. Lo volví a corroborar hace unas horas en Gayosso: existe una conexión intacta llena de confianza entre quienes jugamos en esa temporada; incluso con otros jugadores de categorías contiguas.

Más de veinte años después, mientras desayunábamos un sábado por la mañana de 2010, me compartió lo que significó para él ese grupo: “Nadie creía en nosotros, pero el equipo tenía algo: eso que caracteriza a los campeones”, señaló asomando una leve sonrisa en su comisura y remató: “ni siquiera había estrellas”. Ese equipo de 1989 confirmó lo que por décadas pregonó: que el trabajo en equipo y la actitud son lo factores más importantes para lograr el objetivo que nos trazamos como seres humanos.

Entre 2007 y 2010 mantuve una correspondencia nutrida con Jorge (como me permitió llamarlo en esos años) y en uno de esos correos me compartió la siguiente reflexión:

“No hay duda, buscamos trascender por todos los medios, consciente o inconscientemente, jubilosos o desencajados, sólo nosotros los humanos podemos darle sentido a esa palabra”.

Solamente agregaría que hay personas que logran ese cometido de trascender y de hacerlo con creces. Personas como el Coach Jorge Carriles Rubio. Descanza en paz, pero su alma sigue aquí con quienes tuvimos la fortuna de conocerlo y de ser tocados por su espíritu guerrero, por su voluntad inquebrantable, por su sabiduría llena de experiencia y de estudio contínuo.

 

Jueves ordinario: la palabra

Sarnborns Azulejos

Fue en el otoño de 1997. Asistimos doce sábados seguidos sin faltar más que a uno de ellos. Pasaba por mi primo Alejandro a su casa, diez minutos antes de las nueve de la mañana, hora en que iniciaba nuestro diplomado de Oratoria. Nos dirigíamos a una casa acondicionada para dar estos cursos en la calle de Hortensia, en la colonia Florida, al sur de la ciudad. No recuerdo exactamente bien cómo es que un Economista y un Ingeniero Químico recientemente contratados en su primer trabajo eligieron estudiar esta disciplina. Seguramente imaginábamos que en el futuro próximo nos serviría para desempeñarnos mejor dentro de nuestro ámbito laboral. 

Unos meses después me cambié a un área de capacitación, donde cada quince días impartía un curso de crédito. Mi primo ingresó a PEMEX y parte de sus funciones consistían en demostrar -con un modelo a escala- cómo es que la seguridad es fundamental en la petrolera mexicana. Sin duda, el diplomado se pagó con creces desde el principio. Pues una de las enseñanzas que hicimos nuestra en esos años fue respetar a la palabra. Utilizándola como medio para expresarnos mejor y sobretodo situándola como nuestra carta de presentación. 

En 2000 se vivieron cambios importantes en la empresa donde laboraba. Fuimos adquiridos por un grupo internacional y el proceso de fusión fue muy intenso. Precisamente trabajaba en el área de capacitación. Recuerdo que uno de los momentos más difíciles fue un rumor que circulaba por los pasillos, donde se afirmaba que nuestro jefe sería despedido. Así, nos reunimos Alfredo, Jorge, Rogelio y el que escribe en el Sarnborns de los Azulejos (ubicado en el centro de la ciudad). Los detalles no puedo difundirlos, pero básicamente acordamos seguir trabajando con la intensidad que nos caracterizaba, por una parte, y buscar mejores horizontes dentro de la empresa, por otra. Fue el Pacto de los Azulejos. Basado en la palabra. 

A más de siete años el pacto sigue respetándose fielmente. Los resultados han sido exitosos en términos generales y me parece que los cuatro encontramos más o menos lo que buscábamos. Sigue corriendo nuestra carrera profesional, por lo que realizar una evaluación de los logros podría ser parcial e incompleta. Lo destacable es que hubo situaciones difíciles que lo pusieron a prueba y en ningún momento hubo titubeo por parte del grupo. 

Hace unas semanas comimos con nuestras familias. Para ver los juegos de americano, pero sobretodo para reunirnos. La plática varias veces se desvió al trabajo, pero no salió el tema del pacto. De hecho, nunca ha salido desde esa noche de octubre de 2000. Se respeta y secretamente lo mantenemos vivo. 

También hace unas semanas me reuní con mi primo Alejandro y recordamos el pacto que hicimos hace trece años, un mes después del fallecimiento de mi primo Marcos. Fue precisamente aquí en Ixtapa, desde donde comparto un par de recuerdos. Contemplando el mar y sintiendo cómo la brisa recorre mi rostro.