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5 noticias que cambiarán nuestra percepción de la realidad

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No cabe duda que en nuestro país sí cabe el optimismo. ¡Qué nos dura la dura realidad! Aquí sabemos cómo darle la vuelta a las cosas. Que no nos digan que somos mediocres, que no nos digan que nos ahogamos en un vaso de agua, que no nos digan que no creemos en nosotros. Este es el país del sí se puede. Con saliva o sin saliva tragamos pinole; y mucho. El más chimuelo masca tuercas. Corriosos y llenos de energía. ¡Faltaba más!

Pues sí. Que nuestros políticos siguen dándonos lecciones de cómo sí hacer las cosas. Igual que nuestros gobernantes. Y nosotros que pensábamos que la política estaba tambaleándose y que sus actores ya no tenían credibilidad. O que la economía estaba en franco estancamiento con indicadores macro económicos, micro económicos  y financieros poco alenteadores. ¡Pues no! Qué vamos a saber nosotros.

Las grandes noticias de las últimas horas son apenas digeribles. Revisemos 5 nada más.

1. El PAN regresará a los Pinos en el 2018, según el descendiente de Franciso I. Madero. Gustavo Madero, como presidente del PAN, podrá retirarse -según sus declaraciones del día de hoy- como Greta Garbo. Lo dijo al evaluar sus grandes logros como líder de los panistas. Poco o nada le llamaron la atención otros factores  más o menos importantes, como el éxodo de militantes en los meses recientes, la fractura con los senadores y sobre todo el resultado desastroso de las elecciones del domingo pasado. Aunque es muy probable que la gubernatura de BC la mantendrán, las circunstancias son cuestionables: ¿se cae el Prep y el PRI renuncia a refrendar sus victoria? No es que los ciudadanos seamos suspicaces, pero cómo ignorar esto.

2. Al PRI ya no le interesa el carro completo. No. ¿Para qué pelear la gubernatura de Baja California si primero están la democracia y  las reformas del pacto por México? Su presidente ha estado como el péndulo del reloj de mi abuelita que hoy vive en casa de mi madre: un día saltando de contento por la victoria; al otro dando cátedra de generosidad y preocupación por México. ¡Qué descaro! Acá la preocupación es que lo hacen con una naturalidad qué asusta.

3. México será el país que más inversión extranjera directa reciba en América Latina. En verdad es una gran noticia -sin sarcasmo, acá lo cuestionable es cómo la dan a conocer, como si fuera un logro del gobierno actual. El país ha hecho la tarea por varios sexenios, manteniendo una estabilidad económica destacada no sólo al compararlo con países de la región, sino contra nosotros mismos hasta antes de 1996. La medalla por la IED ya se la pusieron el Presidente y el Secretario de Hacienda. ¡Qué manera de mezclar la política con la economía! No, si la maestría de la confusión es un arte. Ellos confundidos y nosotros en proceso de.

4. Ya se eliminó el subejercicio de gasto público. Exactamente. Ya estamos al 92%. No se explica ni se precisa en qué se erogó. Es posible que haya sido un movimiento contable que no haya llegado a la economía real. Pero esas nimiedades a quién le preocupan. Parece que Luis Videgaray nos adviertierte que la desaceleración económica nada tiene que ver con su gestión. Él cumplió el mandato del presupuesto y además lo hizo mejor en un 80% que el sexenio anterior. Si con estas pequeñeces el Secretario de Hacienda va a manejar las cifras como le convienen, imaginemos con asuntos importantes.

5. El país tendrá un crecimiento elevado, según señaló el Presidente Enrique Peña Nieto en su cuenta de twitter y también en una reunión con los empresarios del país. Por el impulso de los empresarios y también por sus reformas. Por las sinergias entre la clase empresarial y la política. No, si nadie dice que los políticos deban hacerse a un lado; en verdad necesitamos a los gobernantes para crear las condiciones propicias de crecimiento económico. Pero otra vez se mezcla y se confunde. La causa y el efecto. Y sobretodo los síntomas que impiden el crecimiento no se atienden. ¿Qué hubo con la inseguridad? De esa ni se habla. Tal vez crean que si la siguen ignorando, desaparezca como resultado del despecho mediático.

En fin. Así las cosas. Las noticias en términos generales son razonablemente buenas, pero para nada espectaculares. He de confesar que ya me estaba aburriendo con las noticias de la vida política. Pero por lo que se ha visto en estos 8 días del segundo semestre, vamos a estar moviditos, con mucho que escuchar, de qué reírnos y de qué opinar. Bueno, también es cierto que la economía va a mejorar y ahí -como siempre lo he dicho en este espacio- es que debemos aprovechar para impulsar los retos que tenemos en lo personal, profesional y dentro de nuestra comunidad.

 

Jueves ordinario: Pacto por México, malas prácticas y primer tropiezo político de EPN

 tropiezo

En menudo lío ha metido el PRI al Pacto por México y -en consecuencia- al gobierno federal y a los representantes de los partidos que han estado coordinando los acuerdos.

Es muy difícil eliminar las malas prácticas, sobretodo cuando no se está convencido de que es necesario abandonarlas. Poco, muy poco tiempo transcurrió en el sexenio de Enrique Peña Nieto para que se generaran sospechas razonables de que la maquinaria electoral del PRI se está preparando para recibir el flujo de efectivo que le da vida, a través del Sistema Nacional de Programas del Combate a la Pobreza. Los partidos de oposición denunciaron el intento y de paso han puesto en tela de juicio la integridad completa del Pacto por México.

Y es que el Compromiso 6 del Pacto por México es un sueño que difícilmente puede cumplirse. No solamente se trata de combatir la pobreza, sino que eliminará el sesgo asistencial y el uso electoral de los programas sociales. También señala que los recursos llegarán directamente sin condicionantes a la población. Por si fuera poco, los recursos se ejercerán con reglas de operación y transparencia que permitan su evaluación y la rendición de cuentas. Cualquiera en su sano juicio quisiera que estas reglas de operación se cumplieran de manera casi automática; el problema que tenemos en nuestro país es que la operatividad política del PRI ha violado sistemáticamente estas reglas por décadas. Por ello es difícil, muy difícil que el Compromiso 6 pueda cumplirse. No se va a lograr por decreto, eso es un hecho. Antes habría que transformar la estructura de poder del PRI y sustituir en el ADN de muchos de sus militantes una batería completa de valores diferentes.

La exigencia de los partidos de la oposición de que renuncien y se realice juicio político a Rosario Robles (Secretaria de Sedesol) y a  Javier Duarte (Gobernador de Veracruz) escaló rápidamente por las actitudes tradicionales de los dirigentes del PRI -y hoy gobernantes. La primera fue la del Presidente Peña Nieto quien desestimó la denuncia y hasta bromeó recomendando a Rosario Robles que aguantara. La segunda fue la del Secretario de Hacienda Videgaray quien también ignorando las demandas de la sociedad intentó imponer la Reforma Financiera en la agenda pública. De último momento reaccionaron y cancelaron una conferencia que pudo destrozar al Pacto por México. Apareció entonces el Secretario de Gobernación Osorio Chong buscando conciliar con la oposición.

Pero el daño está hecho, cuando menos para la Reforma Financiera. Entre jueves y viernes se celebró la Convención Nacional Bancaria y el único acuerdo fue la conveniencia de posponer esta reforma. No solo faltan los amarres políticos, sino que la consistencia técnica de los Compromisos 62 y 63 (Banca de Desarrollo y Banca Comercial) es muy cuestionable. Es notorio que no existe un entendimiento consensuado entre el Secretario de Hacienda y la Banca Comercial; el primero habla de prestar más y más barato; los segundos hablan de mejorar las condiciones del país para poder hacerlo. Son complementarias ambas posturas, pero indudablemente primero va que haya un estado de derecho. Es de sentido común, pero -es posible- que en ciertas posiciones de poder el sentido común sea cada vez menos común. Ya veremos qué tanta conciencia muestra el Secretario de Hacienda con este tema la siguiente semana.

La historia está escribiéndose y como sociedad civil nos corresponde estar muy cerca de lo que están proponiendo los actores principales de nuestro país. Es un momento único el que vivimos en México, por lo que no podemos sentarnos a observar y a ser meros espectadores.

Vigilemos bien a nuestros políticos y gobernantes. Demostremos que ya no somos los niños ingenuos de antes y que hemos desarrollado conciencia y capacidades para impulsar al gobierno a que sus acciones estén orientadas a mejorar a nuestro país.

Como nota final, El Pacto por México es muy ambicioso en sus 95 Compromisos, excepto en ocho de ellos: los que van del 74 al 81 y que están relacionados con el apartado de Seguridad y Justicia. Dicho de otra forma, salvo por el problema principal que tenemos en México de inseguridad, violencia y delincuencia, los demás retos sí se atenderán con prioridad. Ojalá que sea una imprecisión de quienes redactaron este documento y no una intención real del Gobierno Federal.

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Nota al margen: comparto los Tuits que publiqué el 24 de abril de 2013 en relación con el Pacto por México en @aguilagriega

“… un Sistema Nacional de Programas de Combate a la Pobreza que eliminará el sesgo asistencial y el uso electoral …” #PactoPorMéxico

“… los recursos del Estado llegarán directamente y sin condicionantes a la población que más los necesita …” #PactoPorMéxico

“… y se ejercerán con reglas de operación y transparencia que permitan su evaluación y rendición de cuentas …” #PactoPorMéxico

El compromiso 6 del #PactoPorMéxico (combate a la pobreza) puede ser el #WaterGate de @EPN – se compromete contundentemente a lo imposible.

Ni lo uno ni lo otro se ha logrado en #México de manera clara: evaluación y rendición de cuentas. Pero se promete, se escribe y se publica.

Lo peor del #Compromiso6 es que muy rápido se intentó violar lo que se prometió que no se haría: lucrar electoralmente. #PactoPorMéxico

Los Compromisos del #PactoPorMéxico en materia de Banca son buenas intenciones. La redacción denota una falta de conocimiento preocupante.

Se habla de fortalecer a la Banca de Desarrollo en el #Compromiso62 y lo primero que se hace es nombrar a políticos no a especialistas.

El #Compromiso65 ofrece créditos oportunos y baratos a pequeños productores agropecuarios. Otra buena intención que nace del desconocimiento

El apartado 3 del #PactoPorMéxico referido a Seguridad y Justicia es el más parco y el menos comprometido, debiendo ser justo lo contrario.

Los compromisos 74 a 81 de Seguridad y Justicia son tibios, vagos y confusos; el país requiere que sean agresivos, concretos y muy claros.

Penúltima reflexión por hoy del #PactoPorMéxico – quiere abarcar todo, las prioridades no son claras y está lleno de buenas intenciones.

La última (por hoy) del #PactoPorMéxico – a pesar de sus debilidades este acuerdo cuando menos ha sentado a la mesa a los políticos.

Jueves Ordinario | Elecciones 2012: Libertad para la acción

En las vísperas de las elecciones de 1988, mis abuelos maternos cumplieron 50 años de matrimonio. Para festejar la gran ocasión se organizó una reunión al estilo de mi abuelo José López -ex futbolista profesional y empresario de la industria del calzado. Pero antes se celebró una misa a la que asistimos solamente los familiares cercanos. Al terminar el acto religioso tuvo lugar una plática que nunca olvidaré. Compartíamos nuestros preferencias partidistas. “Yo voy a votar por Salinas”, señaló mi primo E de 19 años y lo secundó R de 20: “¿A poco hay otro?”. Y rieron. “Yo le voy a Cárdenas”, señalé sin chistar y advertí: “Los jóvenes estamos con el PRD: vamos a ganar. El país necesita un cambio. ¡Ojalá tuviera ya 18 años para votar por él!”. Mi papá y un par de tíos escuchaban la conversación muy atentamente sin decir nada. “¡Estás loco!”, espetó E y reprobó mi atrevimiento moviendo la cabeza de un lado al otro.

Tal vez por ello hace unas semanas que apareció el vídeo y se llevó a cabo la marcha del #MovimientoYoSoy132 no dudé en escribir un artículo en este espacio apoyando su derecho a manifestarse y su legítimo interés a impulsar un proceso democrático equitativo. Me identifiqué con ellos de inmediato; muchos lo hicimos: miles, cientos de miles, incluso varios millones sentimos hervir nuestra sangre y experimentamos una sensación de optimismo, de esperanza. Fue apenas hace unas semanas, aún así muchos han cambiado de opinión sobre este movimiento, empezando por algunos de sus líderes, incluso antes de la elección.

El grupo estudiantil se encuentra en una encrucijada. Hay dos caminos principales que aunque no son excluyentes sí generarán impactos muy distintos: a ellos en primera instancia y al país en segunda. ¿Las calles y la violencia o las instituciones y el diálogo? Revisemos rápidamente cada camino.

1. Las calles.

  • Hace seis años el grupo más reaccionario del PRD eligió esta opción. Hicieron un plantón en la avenida Reforma por varios meses con dos principales resultados, ambos negativos y contrarios a lo que se buscaba: el TRIFE confirmó el resultado del PREP y recibieron el repudio de la mayoría de la sociedad, incluso de quienes los apoyaron al principio.
  • Ya empezaron las movilizaciones y el argumento parece ser el mismo: fraude, voto por voto – casilla por casilla, manipulación por “los de arriba” y los medios.
    ¿Qué se busca? Además de desahogar la decepción que produce la derrota y el sentirse engañados, ¿qué más se está buscando? ¿Que se cambie el resultado? ¿Que se repita la elección? ¿Un golpe de estado?
  • Es comprensible que la energía y la pasión de la juventud radicalice la postura de los seres humanos. Es comprensible y siempre en la historia de la humanidad ha sido necesario para que se produzcan las grandes transformaciones sociales y políticas.
  • Nuevamente la pregunta: ¿cuál es el objetivo de salir a las calles y amenazar con violentarse? Ayer leía en mi TL de twitter cómo se alentaba a ir a las oficinas del IFE y solidarizarse con jóvenes que estaban siendo golpeados por la policía.
  • Si el gobierno federal logra calmar los ánimos sin violencia el pronóstico es que las manifestaciones y los eventuales plantones irán perdiendo fuerza, tal y como sucedió hace 6 años. Por cierto que es el escenario que no derramará sangre y en términos de orden público es el más deseable.
  • Si hay una combinación de violencia del movimiento con un ineptitud de la policía o el ejército podría presentarse algo que ningún (o casi ningún) mexicano quiere ver. Aún así, sería muy difícil que pasara a mayores. Hace dos años el tío de mi esposa (escritor y analista político, afin a la izquierda) advirtió: “Calderón no sacará al ejército de las calles. Lo necesita para no entregar el poder a quien no le convenga”.
  • El ejército mexicano lleva años realizando operativos en ciudades, lo que le ha permitido estar entrenado en labores de contención y minimización de bajas civiles. Por ello la probabilidad de que existan eventos indeseables dignos de notas internacionales parece muy baja.
  • Lo que sí puede provocar es malestar, pues la mayoría de los mexicanos tenemos que trabajar para sobrevivir; y para ello se requiere orden público y vías de comunicación abiertas.
  • Así, el camino de las calles podría sintetizarse en dos puntos: alto malestar y bajo impacto. Es decir se traduciría en repudio social al movimiento estudiantil y sus objetivos iniciales no se cumplirán.

2. Las instituciones

  • Mi prima, un colega de trabajo y varios amigos fueron funcionarios de casilla. Tuvieron la precaución y el tino de tomar una foto al acta electoral de la casilla que refleja el resultado y los votos. También han contrastado los datos con los del PREP y en ningún caso cercano ha habido diferencias significativas que puedan explicar 3 millones de votos de diferencia. Sé que hay varias personas que señalan que sí ha habido diferencias importantes en otras casillas; incluso ayer vi un tweet que denunciaba no sólo diferencias, sino casos en donde habían votado más personas de las que hay en el padrón. Todo esto hay que denunciarlo para que las autoridades lo sancionen. Qué bueno que se haga. Sin duda aprovechar la tecnología y la gran comunidad de redes sociales digitales ha sido un factor fundamental para vigilar el proceso. La transparencia empieza a emerger en nuestra sociedad de manera natural.
  • Exigir al IFE transparencia es nuestro derecho y también nuestra obligación. Con los mecanismos de este instituto deberán desahogarse las denuncias y al final éste debe brindar una rendición de cuentas completa del proceso a satisfacción de los ciudadanos. Para eso les pagamos miles de millones de pesos. Para que organicen elecciones equitativas y apegadas a la ley. Acá el único asunto es que los consejeros del IFE son seleccionados a conveniencia de los partidos. No hemos logrado que sean cien por ciento ciudadanos. Lo que sí se logró es que todos y cada uno de ellos, sobre todo los magistrados del TRIFE fueran aprobados por las tres grandes fuerzas políticas. Es decir, ya hay un mecanismo para resolver inconformidades.
  • Para el movimiento estudiantil elegir este camino no significa renunciar a sus ideales o a sus intereses genuinos de equidad. Al contrario. Elegir este camino y aprender la manera de desahogar nuestros intereses a través de instituciones nos pondrá en un estado mucho más avanzado: desarrollaremos habilidades de diálogo y de negociación entre partes en conflicto -que por cierto es algo muy común en cualquier democracia.
  • Sin embargo, este camino no es el más atractivo para muchos de los jóvenes; en cierta manera es comprensible tener dudas sobre el funcionamiento efectivo de muchas de nuestras instituciones. Por muchos años, los esquemas institucionales (como el judicial) han sido burocráticos y la corrupción ha marcado -en muchos casos- el desahogo y las decisiones. Nos hemos ganado a pulso que la sociedad tenga suspicacia sobre el desempeño de las instituciones; hay evidencia de ello.
  • Acá el factor clave es identificar si el IFE califica como una institución corrupta y poco moderna. Todo indica que no es así. No solo se ha apoyado en tecnología de punta, sino en la parte más confiable de la sociedad: los ciudadanos; nosotros ejecutamos el proceso, desde el respeto por las reglas más simples hasta el conteo de votos y las firma y entrega de actas.
  • Elegir este camino tendrá mucho mayor impacto, tanto en el corto plazo -al evidenciar las irregularidades y determinar si fueron suficientes como para pedir una anulación de la elección- como en el mediano y largo plazos -al establecer un parteaguas en la resolución de los asuntos públicos del país. El aprendizaje y la lección para la sociedad y para los políticos transformará efectivamente al país. No hay duda. Casi sobra señalar que esta vía cuenta con la simpatía de la mayoría de los ciudadanos.
  • En síntesis, este camino tendrá alto impacto en la vida pública del país y además gozará de tal aceptación que la sociedad recordará como un punto de inflexión lo que un día empezó en la Ibero como una protesta de 132 estudiantes universitarios. Es decir, alto impacto y alta aceptación.

Utilizando los argumentos anteriores pareciera muy claro que el segundo camino supera al primero en todos los sentidos. Aunado a ello el primero no está siendo apoyado por la mayoría de los jóvenes del #MovimientoYoSoy132 pero eso no impedirá que un grupo de ellos siga radicalizándose y busque conseguir en las calles lo que aparentemente no se logró en las urnas; con gritos lo que puede turnarse en los procesos institucionales; con amenazas y consignas lo que se gana con propuestas e iniciativas. Aún así están en todo su derecho de manifestarse y de pensar que la mayoría de la población se equivocó. Mientras no violen los derechos individuales de terceros deben manifestar su inconformidad y hacer algo en consecuencia, preferentemente -ya lo he dicho, lo sé- de manera constructiva.

Una idea final. Nuestro país es joven y estamos aprendiendo a gobernarnos; el despertar de la juventud puede ser en ocasiones violento, pero bien encauzado será definitorio en la transformación del país; no hay duda: tenemos una gran oportunidad frente a nosotros. Económicamente vendrá lo que se conoce como el bono demográfico y para aprovechar esos 20 millones de jóvenes que se incorporarán en las siguientes décadas a la economía es necesario mejorar sustancialmente la manera en que dirimimos nuestros conflictos. La movilización de los jóvenes y el emblemático #YoSoy132 será recordado como un parte aguas social en el país y mejorará notablemente la vida de los futuros mexicanos; ése es mi pronóstico y por el bien nuestros hijos espero encarecidamente que se haga realidad. Los que no somos tan jóvenes a hacer nuestra chamba: trabajando día a día y dando un ejemplo de civilidad y respeto por lo que piensan los demás.

Jueves Ordinario | #YoSoy132

Son jóvenes estudiantes en su mayoría y muchos nos identificamos con ellos.

Son estudiantes de escuelas públicas y privadas; del centro, del norte y del sur; tienen ideologías diversas en lo económico, social y político. Nos identificamos con ellos y avalamos su legítima demanda de que el proceso electoral sea lo más justo posible.

Son chavos, principalmente universitarios, conscientes de su responsabilidad civil. Han salido a las calles a protestar y a exigir que tengamos un mejor país. No son acarreados, ni se mueven por motivos partidistas; los impulsa una ilusión genuina y posible de cambiar las cosas.

Son parte de la generación de transición de nuestro país; de ésa que nació a partir de 1980. Desde niños utilizan la tecnología de manera natural y han tomado un papel protagonista en los medios de comunicación. Por ello su capacidad de movilización es más potente que cualquiera otra que haya existido; su actitud proactiva es informada gracias al acceso a múltiples canales de comunicación, incluyendo la universidad y las redes sociales.

Sus movilizaciones están lideradas por el inconsciente colectivo de que estamos listos para transformarnos. Hasta ahora sus motivaciones son independientes, libres de líderes mezquinos y de las estructuras corporativistas de la política mexicana.

Nos identificamos con estos jóvenes, con su energía y con sus sueños. Nos dan el ejemplo de que los ciudadanos tenemos voz y voto; más allá de las jornadas electorales y de las pláticas de sobre mesa. Se manifiestan y con ellos muchos nos sumamos a lo que parece ser un despertar esperanzador. #YoSoy132.

 

Martes Imaginario | Sin filtros

Foto por Cecilia Hidalgo | twitter @bolinmx | http://bolatrips.tumblr.com/
 
Voy de ida, escribí hace un par de décadas.
Con ilusión e inexperiencia.
Me comparaba con una anciana que parecía ir de vuelta: iba arrastrando los pies.
Voy de ida, me repetía.
Me autoricé probar: para errar y también para acertar.
 
Un coche baja por la avenida Anáhuac.
Regresa a su casa después de un día complicado.
Ir y venir a la escuela; al trabajo; a la clase de la tarde.
Va cansada, ensimismada en sus pensamientos.
LLeva la mirada en el pavimento.
 
Otro coche pasa por la avenida: es una camioneta.
Va entusiasmada a recoger a su hija.
Por la tarde siempre a Interlomas; a la casa de la amiga que se ha hecho hermana.
De pronto se asoma algo inesperado.
Toma el iPhone y graba la imagen
 
No tiene filtros.
De ida parece todo más claro.
Incluso la imagen.
  

Jueves ordinario: la gerencia media y sus cómplices

“¡Cómo es posible que nadie se haya dado cuenta!”, exclamó el directivo cuando le informaron que el producto que recientemente había lanzado al mercado no estaba en condiciones de cumplir lo prometido: otorgar descuentos automatizados. “¿Cómo?” -se cuestionaba el ejecutivo de alto nivel de la empresa de tecnología- “… lo presentamos en todos los foros, a todos las áreas involucradas …” Se sumió en su silla de piel gastada por tanto uso y tantos ahorros de su unidad de compras; clavó su mirada en la alfombra y recorrió mentalmente los eventos críticos del proyecto que iba a llevarlo a la fama. ¿Falló él por no involucrarse en el detalle en el seguimiento; o su gerente de producto que confió ciegamente en su par de sistemas? “¿Pude hacer más?”, se cuestionó mientras vaciaba su cuarta tasa de café de la mañana, sin contar el triple venti light latte del Starbucks ubicado en la esquina del edificio corporativo.

Seguramente muchos se sientan identificados con el episodio anterior. ¡Y no es coincidencia! Eventos similares suceden con bastante regularidad tanto en los corporativos de la iniciativa privada como en las dependencias gubernamentales. Es un síntoma que todavía domina gran parte de la cultura laboral del país. Su origen se fue acuñando poco a poco en los corporativos burocráticos que dominaron México durante décadas. Su esplendor viene desde la creación del PNR (antecedente del PRI) en la década de 1920s y hasta el final de los gobiernos populistas que culminaron con López Portillo en 1982. Aún así, a casi treinta años, seguimos pagando la ineficacia de la gerencia media del país. De ésa que trabaja de 9 a 5 y que literalmente “le vale madres” su contribución a los resultados, siempre que pueda mantener sus privilegios.

Ejemplos dentro del gobierno sobran y lamentablemente no sólo son de ineficacia de la gerencia media. Hay un factor más pernicioso que a pasos agigantados va carcomiendo a nuestra sociedad: la corrupción. La corrupción forma parte del compás cotidiano de las actividades de los niveles operativos y es uno de los factores fundamentales en la toma de decisiones en altos mandos del gobierno; en sus tres poderes y en sus tres niveles.

Pero el golpeteó que más destruye sí sucede en la gerencia media: en el mando policiaco que exige una cuota a sus agentes de tránsito; en la oficina de licencias de conducir; en la de permisos de uso de suelo; en el ministerio público; en los juzgados; con el diputado ignorante, etc. Ahí, donde el ciudadano de a pie sufre cotidianamente la flexibilidad de no respetar las reglas a cambio de un cochupo o una prebenda. Hiere todavía más a nuestra sociedad que muchos se conduzcan como si este estado fuera irremediable, como si se debiera aceptar sin hacer otra cosa más que “entrarle al juego”.

Por la mañana leí un post en Facebook de un compañero de la primaria del que omitiré su nombre por su bien. Decía que estuvo a punto de pasar la noche en la delegación, pero que “gracias a una lana” había llegado a su casa a dormir; remató su comentario con un “¡Viva México!”. Por lo pronto, ya lo eliminé de mi lista de contactos. Antes, pude ver que otros celebraron su “hazaña” y hasta ofrecieron ayuda para el futuro por conocer a “alguien” en la Delegación Benito Juárez. ¿Conoces a alguien así? ¿Le darías “eliminar” de tus contactos? ¿Le dejarías de hablar? ¿Tratarías de hacerle ver el daño que causa a la sociedad con esa actitud y esos actos corruptos? ¿Ya estás lista, listo? ¿Ya estamos listos?

La transformación de nuestro país debe considerar acciones que ataquen de fondo la causa de nuestros males; transformar a esos mandos medios que están tanto en la iniciativa privada como en el sector público es fundamental. En eliminar la conducta de esas personas que por falta de consciencia, por mediocridad o por ambas contribuyen a que las ejecución de las reglas o la entrega de un producto o servicio no sean con la calidad que se merecen los ciudadanos o los consumidores. Y aquí todos tenemos mucho que hacer. Como ciudadanos no tolerar “nuestros pecadillos” en primera instancia, exigir la transparencia de cuentas del municipio y de la delegación. Como empresarios o como empleados y funcionarios, tomar acciones que nos distingan; de exigirles a nuestros proveedores y a nuestros colaboradores que se comporten a la altura y de iniciar una cruzada contra el “ahí se va” o el conformismo de que “así se ha hecho siempre”.

Nadie va a cambiar las cosas por nosotros. No vendrá un mesías ni tendremos gobernantes redentores que desde afuera mejoren nuestras circunstancias. Los líderes de alto nivel incluso pueden escabullirse de esta responsabilidad. Pero no quienes vivimos y sufrimos de cerca a estos mandos medios.

Tenemos dos opciones: 1. Revelarnos contra la ineficacia y la corrupción de este grupo pernicioso de la sociedad, o 2. Seguir siendo sus cómplices; ya sea activamente al compartir sus “valores”, ya sea pasivamente al no hacer nada y escudarnos en una personalidad de bajo perfi; o en escalar en la organización con una diplomacia hipócrita y falta de autocrítica.

¿Qué decides? ¿Vamos a dejar que las cosas sigan así? ¿O de una vez por todas dejaremos de lamentarnos por nuestras circunstancias y tomaremos por los cuernos lo que nos toca, lo que debemos asignarnos?

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Jueves ordinario: ¿quién dejó salir a los perros?

La reflexión del día de hoy es breve y centrada alrededor de la visión de los economistas de latinoamérica de Credit Suisse (CS), publicada el día de hoy. En su opinión, la escalada del crimen organizado es una amenza para la consolidación de la recuperación económica del país.

En su artículo Mexico: Who let the dogs out? señalan con gran desesperanza:

… three months ago, we wrote that organized crime was defying the state more openly than ever before. Sadly, it is our perception that this problem has worsened materially since then. Who let the dogs out?

Enlisto a continuación los principales puntos publicados del prestigiado Banco Suizo y un comentario en color azul:

  • Los problemas del crimen van más allá de los asesinatos reportados diariamente. Ya no puede aceptarse que los crímenes son entre cárteles de la droga, pues hay una oleada de secuestros, extorsiones y violación a los derechos de propiedad. Aunque no se ha cuantificado el impacto en la economía, los especialistas del banco europeo afirman que es un hecho que el costo de hacer negocios en México se ha incrementado. // Debemos entender que el principal problema del país es la inseguridad y aunque existimos millones de mexicanos optimistas, trabajando diario y con ilusión, debe resolverse este problema con la mayor prioridad. 
  • El gobieno debe apegarse a su estrategia. Continúa el reporte señalando que no le queda otra a Felipe Calderón que continuar combatiendo al crimen organizado. Que tiene un inesperado 55% de aprobación de la población y que habría que aprovechar esa situación para pedir una ayuda explícita de Estados Unidos, además de profundizar en políticas sociales de salud y seguridad. // Me parece que en este punto tanto el análisis como la recomendación del CS es superficial y tibia.
  • El crimen ha impactado negativamente en varios aspectos. Señalan que el principal es la falta de inversión, medida por la inversión fija bruta. // No está claro que el crimen sea el principal factor; pareciera que está más asociado con la debilidad del consumo interno.
  • No hay diferenciación en el crecimiento de los estados del norte, ni en los mercados financieros ni en las expectativas de crecimiento. // De una manera muy extraña el artículo comenta en tres párrafos seguidos que no hay impactos visibles del crimen ni en las economías regionales, ni en los mercados cambiarios y que las expectativas de crecimiento siguen siendo favorables para el segundo semestre del año. ¿Entonces dónde está el argumento de los perros relacionado con los números?

Podrán observar algo similar en las expectativas siguientes del artículo; la verdad es que no redondean su idea inicial: y el título que atrapa, acaba por decepcionar: por tibio y por falta de evidencia numérica.

Rematan con algunos datos en gráficas sobre el crimen:

  • Se ha incrementado la percepción de violencia en el país
  • Ha habido más crímenes
  • Más detenidos
  • Y más confiscaciones de dinero …

Es decir, el artículo critica y alerta, pero sin fuerza. Y también le da una palmadita al Presidente, señalando que su popularidad es alta y su estrategia correcta.

No estoy seguro que esta sea la crítica que requiera el país para mejorar.

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Video al margen para animar este jueves que ya se me hizo viernes 

Jueves ordinario: la mentira: 5 ejemplos recientes

Iniciaré el post de esta semana con dos párrafos que escribí hace poco más de dos años en el artículo Jueves ordinario: la mentira.

El filósofo inglés Bertrand Russell utilizó el racionalismo para probar sus postulados acerca de la verdad. En un ambiente intelectual influenciado por el idealismo, Russel insistió en que existen hechos incontrovertibles y concretos que no pueden negarse. Un ejemplo muy ilustrativo de su obra “Ensayos Filosóficos” publicada en 1910 dice más o menos lo siguiente: Un asesino ha sido sentenciado a morir en el cadalso. La verdad incuestionable es que el sujeto está condenado a muerte. Cabría la duda de si es responsable de las acusaciones por las que se determinó su culpabilidad, pero no de que morirá en el cadalso. Russell fue matemático y su filosofía transcurrió de la mano del racionalismo. En su lucha contra el idealismo buscó clarificar las ideas importantes y eliminar las confusiones.

Pues bien. En nuestro país nos movemos por ideales, más que por el uso racional de nuestras capacidades. Alimentamos más las creencias, en lugar del pensamiento analítico; preferimos las revelaciones sobre las demostraciones; al líder mesiánico o al partido salvador sobre la mente clara o el rigor lógico. El orden divino, en lugar de la propuesta humana. Somos, en términos generales, uno niños ávidos de fantasías; crédulos de postulados absurdos; campo fértil para el engaño y la mentira.

Tenemos ejemplos recientes que ilustran con claridad lo señalado en el segundo párrafo. Revisemos rápidamente 5 de esas ilusiones, engaños, mentiras, fantasías.

  1. El mago. Se llama Julio César Godoy. Su hazaña de ayer fue burlar a la Policía Federal (PF) que custodiaba San Lázaro y que tenía como misión impedir que entrara al recinto legislativo. Logró su cometido al colarse como ladronzuelo al recinto, tomar protesta y obtener la protección del fuero. De esta forma no podrá ser detenido, aún cuando exista una orden de aprehensión en su contra por el delito de delincuencia organizada. Dicen los periodistas que quedó en ridículo la PF. Dice el prófugo con fuero Godoy que se defenderá y que las acusaciones son tonterías y pendejadas del Gobierno Federal. De cualquier forma, aún deteniéndolo las pruebas recabadas por la PGR son tan débiles que los que sí se detuvieron cuando inició la persecución ya están en libertad. ¿Qué decimos nosotros como sociedad? ¿Qué pensamos de este tipo de sucesos? ¿No es una burla todo esto, un espectáculo que ni siquiera parece maquinado, sino obra de la rutina surrealista de nuestro país?
  2. Hidalgo. La historia jamás (mal) contada. El 16 de septiembre se estrenó la película “Hidalgo”. Por decir lo menos, me pareció una producción mediocre que no aporta ni al cine ni a la historia de México. Me recordó a los libros de texto que llevé en la primaria, editados por la SEP en tres sentidos: a) Sin estructura: la historia transcurre entre saltos incoherentes y los capítulos están unidos por escenas producto más de la ocurrencia que de algún hilo conductor basado en algún argumento; de hecho no encontré el argumento por lado alguno. b) No se explica lo importante. Ni siquiera se vislumbra un esfuerzo por tratar de profundizar en las decisiones del personaje que según los productores es Miguel Hidalgo; no sabemos de dónde viene su espíritu libre y menos la razón por la que decidió mantenerse dentro de la iglesia a pesar de sus relaciones con dos mujeres. Menos qué lo motivó a la insurrección que tanto nos han contado en los libros oficiales. Sentí la misma frustración de los textos y del catecismo de niño: como espectador, escuchando historias infantiles, sin explicaciones y con asuntos llenos de sinsentido. c) Personajes inverosímiles. La psicología de cada personaje además de ser muy plano no es creíble. La única motivación que se aborda con cierta profundidad es el amor de los protagonistas por la actuación, tanto del presunto Hidalgo, como del patrocinador de la obra de teatro -que además resulta ser el padre de la amante del primero. ¡Ja! Me imagino que uno de los objetivos de esta producción fue generar cierta polémica, mostrando a un Hidalgo “más humano” y con violaciones contra la iglesia, por no mantener su voto de castidad y tener hijos fuera de su ley. Lo lamentable es que ni siquiera se logró contar algo más o menos creíble: es una historia muy mal contada.
  3. El orgullo y la crítica. Nos cuesta mucho trabajo -como pueblo- identificar y reconocer nuestros logros y nuestras oportunidades. Un síntoma de esta falta de capacidades se presenta cuando dialogamos o evaluamos sobre la situación de nuestro país. Casi siempre tendemos a polarizarnos y a discutir desde la postura y la creencia, en lugar de partir del análisis objetivo y el acercamiento lógico. Recuerdo que un amigo de mi papá decía: “De este lado de la mesa a favor y del otro en contra; después decidimos cuál es el tema”. También recuerdo a mi abuela decir que de religión, política y fútbol era mejor no hablar. Pues claro, hemos limitado nuestro raciocinio y en lugar de desarrollar una capacidad argumentativa, nos hemos conformado con continuar con esa herencia nefasta de la afiliación. En este sentido, pareciera no importar qué tanto se cuantifique un logro o un fracaso, sino quién o a quién van a responsabilizar de ese resultado. Por ello, el Bicentenario ha sido una discusión de sordos, en la que se formaron dos bandos: los que están orgullosos del país (más por sentimiento que por un entendimiento claro de los logros) y los que están decepcionados o sumidos en la desesperanza (por lo mismos motivos de sentimiento y ensalzados por un poco de exageración). Pocos análisis y discusiones equilibrados hemos podido presenciar en estas fechas. Pareciera que estamos en medio de un tiroteo de impresiones irracionales que se acercan más a la mentira que a una verdad concreta.
  4. Distorsión de crímenes o cómo confundir al auditorio. Todos los días mueren decenas de personas relacionadas con el crimen organizado. Nos encontramos en una guerra sin cuartel, provocada en gran medida por la estrategia equivocada del gobierno para enfrentar este problema. Por supuesto que debe combatirse la delincuencia y con mayor rigor al crimen organizado, pero nadie dijo que la única manera de combatir sea con la fuerza bruta; es más, probablemente sea la menos efectiva. Tenemos un país sumido en la inseguridad; cifras van y vienen y bien a bien no se entiende quiénes son los asesinados: ¿son narcotraficantes, soldados, periodistas, políticos, ciudadanos? Si no somos capaces de ponernos de acuerdo en el número de muertos, menos en clasificar a qué bando pertenecen. Con esta confusión, difícilmente podemos entender qué está sucediendo y lo peor es que no estamos seguros que el gobierno tenga certeza de qué sucede; lo que resulta peor para nuestra vida cotidiana. Últimamente, los asesinatos han tocado a personajes públicos, como periodistas, políticos y gobernantes. Esta situación provoca que la confusión aumente y el entendimiento se diluya. ¿Quién gana con este río revuelto? ¿Cómo saberlo?
  5. La ley Peña. Lo que más llama la atención en este tema no es si el PRI del Estado de México está siendo congruente o no con esquemas que hace unos años le brindaron victoria. No, lo sorprendente es que al discutir el tema, los protagonistas se descalifican mutuamente, se llaman mentirosos y paralelamente se acusan de engañar a la población. El espectáculo es digno de la irracionalidad y de un pueblo sumido en el retraso intelectual. No podemos ser optimistas cuando vemos que uno de los estados más ricos del país tiene un nivel de debate tan bajo. Las discusiones se llevan a cabo en los medios de comunicación y los entrevistadores acaban por no poder entregar a sus auditorio un análisis equilibrado que permita formarse un juicio con información suficiente y objetiva. A menos de que uno sea un especialista en temas electorales este asunto acaba por hacernos sentir que los políticos no respetan la ley y mas bien la utilizan para su beneficio de acuerdo a su situación. Nada nuevo, pero el descaro es el que genera más molestia.

Todos los días tenemos ejemplos de este estilo y es muy triste vislumbrar que a pocas personas les interesa que se digan tantas mentiras y/o que queden tantas verdades a medias. Estamos muy acostumbrados a esta incertidumbre y muy bien entrenados para sustituir nuestro raciocinio con la fe o la creencia.

Para terminar comparto algunas frases de Bertrand Russel que no sólo siguen siendo vigentes, sino que aplican muy bien en nuestro país:

Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas.

Sabemos muy poco, y sin embargo es sorprendente que sepamos tanto, y es todavía mas sorprendente que tan poco conocimiento nos de tanto poder.

Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible. Los políticos por hacer lo posible imposible.

Lo que los hombres realmente quieren no es el conocimiento sino la certidumbre.

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Notas al margen:

  • Bertrand Russel (1872-1970) además de filósofo y matemático, ganó el premio Nóbel de literatura y fue un pacifista muy reconocido. Líder de su generación en el racionalismo, también impulsó los derechos de la mujer. Escribió de múltiples temas, entre los que destacan (por su aparente contradicción al racionalismo) el amor y el matrimonio -por cierto era un liberal. En su cumpleaños ochenta escribió la siguiente reflexión:

He vivido en busca de una visión, tanto personal como social. Personal: cuidar lo que es noble, lo que es bello, lo que es amable; permitir momentos de intuición para entregar sabiduría en los tiempos más mundanos. Social: ver en la imaginación la sociedad que debe ser creada, donde los individuos crecen libremente, y donde el odio y la codicia y la envidia mueren porque no hay nada que los sustente. Estas cosas, y el mundo, con todos sus horrores, me han dado fortaleza.

  • De acuerdo con la enciclopedia dominante del mundo moderno (Wikipedia) la mentira es:

Una mentira es una declaración realizada por alguien que cree o sospecha que es falsa o parcial, esperando que los oyentes le crean, ocultando siempre la realidad en forma parcial o total. Una cierta oración puede ser una mentira si el interlocutor piensa que es falsa o que oculta parcialmente la verdad. En función de la definición, una mentira puede ser una falsedad genuina o una verdad selectiva, exagerar una verdad o incluso la verdad, si la intención es engañar o causar una acción en contra de los intereses del oyente. Las ficciones, aunque falsas, no se consideran mentiras. Mentir es decir una mentira. A las personas que dicen una mentira, especialmente a aquellas que las dicen frecuentemente, se las califica de mentirosas. Mentir implica un engaño intencionado, consciente, y estudios demuestran que el ser humano tarda más mintiendo que diciendo la verdad.

Jueves ordinario: celebrando y reflexionando en el bicentenario

"Hidalgo", Mural de José Clemente Orozco. Pintado en el Palacio de Gobierno del Estado de Jalisco, en Guadalajara, Jalisco
"Hidalgo", mural de José Clemente Orozco

De niño sentía gran emoción por las celebraciones del quince de septiembre, pues además de ser un gran pretexto para reunirse con la familia, dar el grito era espectacular. Recuerdo los platos de pozole a tope con la lechuga y los rábanos a punto de caer; caballitos de tequila llenarse y vaciarse; gritos de alegría acompañando al mariachi; risas y bromas; y ¡claro está! los cohetes: entre los que siempre preferí las palomas y los cañones. Lo que no recuerdo bien son las pláticas ni mucho menos algún ejercicio de reflexión sobre las consecuencias de la independencia. Cuando menos no en ese día.

¿Cómo hemos vivido nuestra independencia? ¿Nos sentimos orgullosos del país que hemos construido después de doscientos años? ¿Estamos involucrados activamente en las soluciones que requiere el país?  ¿O mas bien estamos enojados y con un sentimiento de desesperanza? ¿Las expectativas que tenemos de nosotros en lo individual se han cumplido; y las de los gobernantes; las del país? ¿Hay  motivos para celebrar?

El bicentenario de nuestra independencia es una ocasión inmejorable para reflexionar sobre estos cuestionamientos. Para darle cierto orden propongo los siguientes ámbitos: 

1. La celebración

¿Debemos celebrar? ¿Qué tanto?

Me parece que sí debemos celebrar; muchísimos mexicanos de gran talento han vivido y muerto por el país. Si bien nos falta todavía un gran trecho por avanzar, es un hecho que en doscientos años el país se ha transformado significativamente, tanto en lo económico como en lo social y en lo político. Negar los avances y la mejoría del nivel de vida de la mayoría de los mexicanos es un lujo que no podemos darnos.

No todos los años se cumplen doscientos años de independencia. Vale la pena hacer algo memorable. En términos económicos, la inversión y el gasto público y privado impulsarán la demanda interna; que es un empujoncito que necesitamos bastante en este año. Es decir, la derrama económica beneficia a muchos mexicanos.

2. El orgullo

¡Viva México, cabrones! Es el grito de guerra moderno que pareciera más una ocurrencia que anima las fiestas que una manifestación genuina de nuestra mexicanidad.

¿Qué es lo que nos hace sentirnos orgullosos de ser mexicanos? Porque nos sentimos orgullosos de ser mexicanos, ¿verdad? ¿La riqueza natural; nuestro pasado indígena; nuestro pasado español; la mezcla; la evangelización; la religión; la alegría y riqueza de nuestra cultura? ¿Qué rasgo hace que te sientas orgulloso de ser mexicano?

De niño me daba mucho orgullo escuchar que vivía en un país inigualable: “Como México no hay dos”, decían mis padres y también mis maestros. Más allá de los rasgos distintivos que nos hacen únicos, la ilusión que esto me provocaba me hacía sentir que vivía en un país especial. ¿Lo sentías tú también? ¿Lo sienten nuestros hijos?

Muchos de nosotros estamos orgullosos de ser mexicanos, aún cuando pierde la selección: lo menciono porque es en los partidos del fútbol donde más manifestaciones de nacionalismo se perciben, pero ni es la única ni mucho menos la más importante. Nos da orgullo que en este país hemos tenido la oportunidad de estudiar y trabajar, así como de realizarnos como seres humanos y de buscar la felicidad. Contamos con una cultura distintiva, como nuestra música o nuestra forma de hablar; somos cálidos y apasionados con lo que hacemos; nos cuesta trabajo discutir sin alterarnos y todavía nos comportamos como adolescentes en muchos ámbitos. Es verdad que tenemos mucho por avanzar y conocernos: estamos construyendo nuestra identidad y los que vivimos ahora lo sabemos, aunque sea de manera inconciente.

3. Los pendientes históricos

Mucho se ha escrito sobre los pendientes que tenemos como país. Desde el punto de vista económico está la pobreza y la desigual distribución del ingresos: habría que señalar que aún así pocos mueren de hambre en el país y que la mayoría de los mexicanos tiene acceso a los servicios básicos definidos como mínimos de desarrollo económico (salud y educación).

En temas sociales hemos sido una sociedad de clases, de discriminación más que de inclusión. Esto parece que  lo heredamos desde la historia pehispánica, donde las clases sociales eran más marcadas que actualmente. Uno de los pendientes que está emergiendo es el de la inseguridad social: por varias décadas fuimos un país pacífico, pero eso ya no sucede. Otro pendiente que tenemos es la falta de lectura y de generación de propuestas por parte de la sociedad; nos falta más involucramiento en las soluciones y en la participación activa de su ejecución.

En temas políticos, hemos transitado evolutivamente desde la monarquía, dictadura, caudillismo hasta una naciente democracia. Nuestros políticos nos han entregado siempre lo que les hemos exigido: y en ese camino deberíamos avanzar: en exigir la rendición de cuentas y la transparencia.

4. El reto inmediato

Sin duda es el de la seguridad. Uno de las misiones principales de un gobierno es preservar el orden. Sin él, no es posible que la sociedad pueda manifestarse tranquila y productivamente en el día a día. Se está librando una guerra como no sucedía desde la Revolución: minimizar la violencia y los muertos no es una estrategia correcta por parte del gobierno. Es verdad que se tenía que actuar, pero también que hay diferentes maneras de actuar y la violencia nunca ha sido la más efectiva.

La solución de fondo es formalizar el mercado negro que ya existe y que no desaparecerá. Debe diseñarse un plan de legalización de algunas drogas y definir los mecanismos para que el tránsito a este nuevo esquema sea más o menos ordenado. Por supuesto, acompañado de un programa de prevención más abierto y masificado.

En el cortísimo plazo se debe buscar que disminuya la violencia, no que se incremente -como anunció nuestro Presidente hace unas semanas. Lo peor que puede pasarnos es que nos “acostumbremos” a la cotidianidad de los asesinatos y a ver al ejército en las calles. Cabe señalar que esta tarea sí está del lado del gobierno principalmente. En este espacio siempre he impulsado la participación de los ciudadanos en la solución de los problemas, pero con este tema no es posible: nuestra vida y la de nuestras familias están de por medio.

5.  El futuro

¿Qué queremos heredarle a nuestros hijos? Démonos oportunidad de soñar e imaginemos cómo vemos a nuestro país en diez años o en veinte: cuando nuestros hijos terminen la prepa o cuando se casen. ¿En dónde vivirán? ¿En dónde viviremos nosotros en nuestro retiro? Sobretodo, ¿qué estamos dispuestos a hacer desde ya para luchar por ello?

Nota final

En resumen, me parece que sí hay que celebrar, pues hay bastante por lo que debemos sentirnos orgullosos. Es verdad que hay pendientes críticos en el país y que uno de los urgentes es resolver el problema creciente de la inseguridad. Aún así, podemos soñar con un mejor futuro y hacer lo que nos toca para contribuir a que las cosas sucedan.

"México Independiente", mural de Alfredo Zalce
"México Independiente", mural de Alfredo Zalce

Jueves ordinario: liderazgo, inseguridad y aletargamiento económico.

Los cambios recientes en el gabinete del Presidente de México, Felipe Calderón, hacen evidente tres deficiencias de liderazgo del jefe del Ejecutivo: 

  • Privilegia la amistad sobre la capacidad técnica
  • Ha sido incapaz de gestionar de manera efectiva a su equipo
  • Culpa a sus subordinados de los resultados de su gestión

Las tres son competencias críticas en un liderazgo efectivo y nuestro Presidente ha demostrado -tal y como sucedió con Fox- que no puede administrar a su equipo para lograr los objetivos que se planteó. Hay dos fallas muy importantes en la gestión de Felipe Calderón y que no ha logrado superar -ni se identifican factores que permitan anticipar que se resolverán. Ambos directamente relacionados con la sociedad:

  • Inseguridad
  • Falta de dinamismo económico

El primero lo ha agudizado su estrategia equivocada de combatir con fuerza bruta lo que debe hacerse con inteligencia. Es correcta su visión de no tolerar criminales en el país, pero incorrectas las acciones que ha emprendido. Cuando menos hay dos líneas que debería impulsar con mayor intensidad:

  • Legalización de las drogas. Con la única intención de eliminar las ganancias supernormales que genera el mercado negro. Esto no se hace por decreto ni es sencillo, pero sí es importante empezar a dar los primeros pasos con las drogas blandas, como la marihuana. Mientras exista un incentivo tan grande para los delincuentes (por hacer tanto dinero), existirá quien se arriesgue en emprender en este “negocio”, con la consecuente repartición de ganancias a través de la corrupción.
  • Para los delitos de fuero común, es urgente instalar indicadores de gestión en la impartición de justicia, desde el número de detenciones a cargo de la policía, pasando por una estimación de denuncias (acá habría que optimizar este proceso), casos asignados en el ministerio público por persona responsable … hasta número y porcentaje de delitos atendidos satisfactoriamente. Se maneja una cifra hoy en día que señala que de cada cien delitos en el país se resuleve menos de uno. Esta realidad es un incentivo enorme para los delincuentes. La probabilidad de que se les catigue es menor al 1%.

La segunda (falta de dinamismo económico) fue un problema de sus primeros dos años, que se agudizó con una gran recesión en 2009. En este 2010, el repunte económico es por motivos externos y no porque el mercado interno se haya reactivado ya; por ello son pocas empresas las que ya ven este dinamismo, como pocas son las que exportan. Es posible que en el segundo semestre del año haya un incremento ligero en el crecimiento de la demanda interna, pero seguirá siendo insuficiente.

El origen estructural de la debilidad de nuestra economía tiene que ver con la baja productividad que generan la mayoría de los negocios del país: el valor agregado de la cadena de valor es marginal en millones de negocios en el país. Aunado a ello, las ganancias no se dirigen a incrementar las capacidades productivas, como la tecnología o la capacitación. Mucho hay que hacer para que nuestros empresarios amplíen su visión y se decidan por una transformación en la cultura de sus negocios. Aunque será difícil lograrlo, si muchos de estos negocios están en condiciones de sobrevivencia. Del lado del gobierno faltan cuando menos dos acciones en este sentido:

  • Incentivación fiscal. El primero (por absurdo que parezca) es convencer a los negocios que les conviene estar dados de alta ante hacienda; el segundo -que va como argumento del primero- es desarrollar incentivos fiscales para negocios que inviertan en tecnología y capacitación. Se debe premiar la rentabilidad, no castigarla. El trabajo es enorme en este punto y debería partir bajo un concepto básico de fiscalización: ganar-ganar. Aunque suene trillado, sí es posible instalar políticas así: sólamente necesitamos que quienes diseñen estas políticas tengan una mentalidad con visión de generación de riqueza, es decir empresarial. Otra cosa que hay que hacer es eliminar a todos los coyotes que viven de las mordidas de la economía subterránea. Hay una capa de cáncer de corrupción fiscal alrededor de los más de 3.5 millones de negocios informales.
  • Promover campañas de reactivación del mercado interno. Mis maestros de economía neoclásica del ITAM se darían un tiro por no haberme afliado a su visión monetarista y de cero intervención, pero creo que ya probamos suficiente ese modelo, ¿no? Es necesario regresar con Keyness: hay cientos de modelos neokeynessianos en ese sentido que impulsan la economía con gasto e inversión del gobierno por el lado de la oferta. En términos, llanos, lo que hay que hacer es meterle dinero a los negocios que tengan ya las capacidades para crecer. Dentro de la secretaría de economía existen incluso algunos intentos tibios en este sentido, como el programa de “Gacelas”, pero ni siquiera se tienen los criterios bien definidos para clasificar a estos negocios, menos qué tipo de acciones deben instalarse. Al nuevo Secretario le vendría bien echarle un ojo a este tema. Pero, bueno, difícil cuando su designación es completamente por razones politicas, en lugar de considerar competencias técnicas y experiencia probada en este tema.

Termino como empecé. La falta de liderazgo del Presidente es un obstáculo para hacer una diferencia en el país; difícilmente avanzaremos de manera significativa en seguridad y en dinamismo económico. Aún así, la responsabilidad restante esta de nuestro lado y ahí es donde debemos concentrarnos los ciudadanos de a pie y no lamentarnos, menos desanimarnos. Después de todo, éste es el único país que tenemos y más nos vale contribuir aunque sea con un granito de arena en mejorarlo.

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Nota sobre liderazgo.

Mi gran amigo Jorge M. ha escrito un libro sobre liderazgo (derivado de su vasta y exitosa experiencia en el sector bancario) que tiene aplicaciones en cualquier ámbito.

Comparto sus principales ideas y a quien le interese le comparto su libro -sé que Jorge no tendrá objeciones en que lo distribuya, pues su generosidad profesional es una las características de este gran funcionario de Bancomer.

Un líder -de acuerdo con Jorge- debe tener cuatro competencias para que su gestión de equipos sea efectiva:

  1. Guía e inspira: es el punto de partida y determina la intensidad del líder. “Es la visión que enamora”.
  2. Comunica y desarrolla: es el corazón de la Ejecución. “Es el primer paso de la conquista del equipo y de la propia aventura diaria”.
  3. Decide con valor: es decidir con agresividad, contando con la información necesaria para hacerlo. “En cada encrucijada debo tomar una decisión”.
  4. Motiva y promueve: “Nuestra gente es la prioridad número uno y no hay quien  no tenga la ambición de progresar”.

El libro de Jorge contiene además de ejemplos reales, dentro y fuera del ámbito financiero, una prosa entretenida y llena de pasión.