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Jueves Ordinario | El túnel

Voy subiendo por el estacionamiento del edificio de Reforma. En el caracol que lleva del 3 al 4; del 5 al 6; del 7 al 8. Es de madrugada. Tengo solo un objetivo. La inmediatez de concluir un documento antes de las 8 de la mañana. Nadie va conmigo.

He perdido el ritmo. Una lesión en la pierna me sacó de las pistas. Cojeo ya sin percibirlo. Sé que lo hago porque algunos ven mi rengueo. Aun así, intento mantener la postura. Quise regresar un par de veces, pero olvidé cómo correr. Tan posible como no saber ya cómo respirar. Es un jadeo continuo.

Camino por los pasillos externos del edificio de Universidad. Son las 4 de la mañana. Tengo que revisar 2 casos para presentarlos al comité. Nadie sabe más del tema que yo. Aún así, debe prepararse minuciosamente. Soy un animal de la mañana.

Miro la reunión. Va muy lenta. Me he vuelto paciente y a la vez escéptico. El camino no es el correcto. ¿Cómo puede un comentario desviar la atención? Finalmente intervengo. Intento parar el caos y lo que parece claro para mi, es poco relevante para los demás. No lo ven. Ahí está la solución, pero no ayuda que yo la diga. Es necesario que este grupo la encuentre por si mismo: no hay atajos.

Amanece. El cielo va tornándose azul. El documento está listo. Iré por un café. Estoy satisfecho con el esfuerzo. Más tarde en la presentación de los desesperados, la desmañanada habrá valido la pena.

Se nubla mi mente. Hace unos minutos estaba lúcido como un estudiante de poesía. Ahora me pierdo entre las entrañas de un explorador de filosofía existencialista. Parezco antiguo con mi plática. Algunos confunden mi viaje al espíritu con una embriaguez vulgar. Les perdono su falta de desubicación: su certidumbre les permite ver solo unos centímetros adelante de sus narices. Pero los quiero.

Entro al comité de crédito. Es un caso fácil de explicar y difícil de defender. El presidente y su asesor se comportan como los expertos que son. Tienen todos los argumentos para declinarlo, pero lo autorizan. Hay veces que la obviedad es tan molesta que actúa contra los instintos.

Recupero el ritmo poco a poco. Sanaron mis músculos aunque en el inter perdí condición. Acabo empapado sobre la caminadora. Escucho mis latidos. Desaparece el jadeo. Me siento en la silla y bebo un pequeño sorbo de agua. Y me levanto a ver a mi familia. Se me presentan como lo único real de las 2 últimas décadas.

Me meto a la cama; hay que dormir, pues mañana muy en la madrugada tengo que regresar. Es mi cita. No importa el lugar, es la misma sensación una y otra vez. Ingreso al túnel, a veces con ritmo, a veces con esfuerzo. Me sumerjo a ese flujo que me absorbe, que me da satisfacciones, que me extingue, que cancela otras posibilidades.

Jueves ordinario: 3 anécdotas y 1 reflexión

Las Preguntas

1. Los pequeños demonios

Cuatro niños de once años discuten sobre religión; un católico, un judío, un mormón y un ateo. Después de intercambiar sus puntos de vista sobre sus creencias uno de ellos es insultado. ¿Cuál de ellos?

2. La casa blanca

Un pintor, un maestro de obras y un arquitecto tienen la tarea de pintar la casa de su patrón. El pedido fue contundente: “que sea blanca, que dure mínimo dos años y que quede lisa y suave, como piel de bebé”.

Después de una semana, el trabajo no se ha iniciado. El patrón los cita para que le informen qué está sucediendo. Después de un par de horas de deliberación, el jefe decide que solo uno de ellos realizará el trabajo. ¿A cuál de ellos elige?

3. La confusión

Una empresa líder de mercado con excelentes resultados en ventas, satisfacción de clientes y en valor a sus accionistas decide cambiar a su director general.

Desencajado el recién destituido directivo, pregunta al presidente del consejo cuál fue la razón, toda vez que entregó todo lo que le pidieron, principalmente en los rubros financieros. ¿Cuál es la respuesta?

 

Las Respuestas

1. Los pequeños demonios

Al niño ateo. – “Estúpido” lo califican y lo increpan: “¿cómo no puedes creer en tu creador”.

Días después el niño ateo le pregunta a su amigo el por qué del insulto. – “No puedo entender cómo alguien no crea en dios”, responde el amigo religioso.

2. La casa blanca

Al pintor. El patrón se dio cuenta que para ciertas tareas hay que elegir al que hace la chamba. En ocasiones involucrar a más personas, incluso mejor calificadas y con mayor visión, podría impedir que la tarea se lleve a cabo.

3. La confusión

“Precisamente por eso: porque entregaste solamente lo que te pedimos”.

 

Algunas Reflexiones

Hay tantas maneras de pensar y de hacer las cosas como vidas humanas. Aún así, muchos seres humanos insisten en creer que existe una opción superior a todas las demás: la suya.

Para necesidades de corto plazo, soluciones de corto plazo. Verdad evidente que muchas veces perdemos de vista por no asignar un espacio para planear y atender el futuro mediato.

“Cuando ya tenía todas las respuestas, cambiaron las preguntas”.

Jueves ordinario: tweets sobre la reforma hacendaria

 

El país se encuentra en una situación inmejorable para realizar los cambios que requiere.

En cuanto a la economía y particularmente en términos macro económicos gozamos de una estabilidad que se ha extendido ya a cuatro sexenios; los pendientes son claros: crecer más y mejorar la distribución de la riqueza. El crecimiento debe ir en línea con las capacidades y el potencial que tiene México; el bono demográfico es una ventana de tiempo que disfrutaremos en los siguientes 30 años, siempre que sepamos aprovecharlo; la creación de empresas y el crecimiento de las existentes será el pan de todos los días en el futuro próximo.  La distribución de la riqueza, por su parte, aunque es un tema del estado  también estará al alcance de más mexicanos conforme haya más oportunidades de emprender y por tanto de transformar la mentalidad de empleados a empresarios.

En cuanto a la política existen factores positivos, como la alternancia en el poder y una democracia naciente que cuando menos ha sabido mantener la estabilidad. Los pendientes acá son mucho mayores y habría que ordenarlos más por lo que tenemos que hacer los ciudadanos y menos por lo que podemos esperar de los políticos (que no es mucho). Así, nuestra obligación -además de participar en jornadas electorales- podría dividirse en dos grandes apartados: 1) Rendición de cuentas y transparencia y 2) Reformas estructurales que pongan al país en una situación cuando menos equitativa para competir con las demás sociedades. Por su parte el gobierno debe cumplir con su mandato principal: preservar el orden, reduciendo dramáticamente la inseguridad. Ahí es donde debería meter la mayoría de sus apuestas; ahí es donde debería estar el Pacto por México.  Lo demás, debe sumar al orden, pero no ser lo medular.

En fin, tenemos mucho que hacer y cosas por mejorar y transformar; pero es muy probable que la situación en la que estamos es una de las mejores en varias décadas.

Uno de los factores que permitirá la generación de riqueza y por tanto la demanda de empleos es la relacionada con la reforma hacendaria. Hace un par de días el gobierno federal, a través del Secretario de Hacienda Luis Videgaray, inició con el debate y la postura oficial sobre el tema. Desde mi punto de vista empezó con una visión equivocada, al confundir los síntomas con las causas de la enfermedad, así como mezclando el bienestar esperado y la medicina que se pretende aplicar. El día de ayer publiqué una serie de tweets que quiero compartir en este espacio, a propósito de este tema. La idea de hacerlo así es presentar ideas de 140 caracteres que -aparentemente están sueltas- pero que forman parte de un diálogo en el que deberíamos participar muchos.

El orden es cronológico: el primero de los 19 tweets lo publiqué a las 10:24 pm y el último  a las 11:13 pm. Ojala sumen en el diálogo que requerimos.

El discurso de la #ReformaHacendaria está empezando por el final: beneficios de la formalidad en lugar de causas de la informalidad.

La #Informalidad tiene varias dimensiones: Empresarial evade ISR; Laboral evade cuotas obrero-patronales y Gubernamental no rinde cuentas.

Los ciudadanos debemos subirnos al debate de la #ReformaHacendaria – de ninguna manera podemos dejarla en las manos de los políticos.

50% de los empleados no paga cuotas, 80% de las empresas no paga ISR y 100% de los municipios no rinde cuentas, ¿qué es informalidad?

No podemos tolerar que el discurso tecnócrata de los políticos de la #SHCP sea vago y teórico, requerimos propuestas concretas.

Una razón por la que algunas empresas no pagan cuotas obrero-patronales es por la carga administrativa, no por el costo en sí de la cuota.

Si bien muchas empresas no pagan ISR o la totalidad de él, sí pagan otros impuestos como IVA, IDE y IETU (cuando aplicó).

¡Qué diferente sería si el discurso sobre la #ReformaHacendaria hablara de simplificación y sencillez administrativa y rendición de cuentas!

En algunos países los ciudadanos denuncian a los evasores de impuestos. ¿Tienen más consciencia o los beneficios públicos son tangibles?

Hay más, muchas más empresas bancarizadas que con cédula fiscal. El gobierno tiene que aprenderle mucho a la banca. ¡Imaginen eso!

Increíble que los políticos hacendarios no se den cuenta que los empresarios pequeños son sus mejores aliados: ignoran sus necesidades

Las #PyMEs no necesitan créditos bancarios baratos, sino facilidad en el pago de sus impuestos y cuotas, así como incentivos a pagarlos.

Los incentivos fiscales funcionales no están integrados por amenazas, descuentos ni quitas; sino los que ofrecen beneficios públicos reales.

¿Qué tal que el estado garantizara el orden público e infraestructura adecuada para hacer negocios? Los impuestos serían una consecuencia.

¿Por qué empezar al revés? “Primero me pagas, aunque yo no cumpla con las responsabilidades básicas de un estado y después yo cumplo”

Son las #PyMEs las que generan el empleo en el país. ¿Qué ofrece el estado para que sigan generando riqueza? ¿Formalizarlas? ¿De qué hablan?

La #ReformaHacendaria debe incluir la opinión representativa de los empresarios mexicanos y el diseño debe ir de la realidad a la teoría.

Finalicemos por hoy con lo de la #ReformaHacendaria – solo decir que nuestros gobernantes requieren de nuestra guía para encontrar el camino.

Apóstoles empresariales | Post para Cara Digital

Half-Length Figure of an Apostle by Leonardo da Vinci

“Hay niveles de tolerancia”, respondió el director de recursos humanos del banco más grande del país, ante el señalamiento de un directivo respecto a la deficiente calidad de las instalaciones del edificio corporativo. No solamente de los lugares de estacionamiento, sino de los baños e incluso de espacios destinados a jardineras que se estaban utilizando para albergar a personal operativo externo. Al edificio ya no se le daba mantenimiento con el razonamiento (?) de que se estaba invirtiendo en una nueva sede. ¡Qué caro estaban pagando los más de cinco mil empleados esta decisión! Cualquiera que hubiera escuchado la conversación se hubiera sentido agredido, sobretodo cuando el encargado del capital humano concluyó con cinismo: “¡Y en los siguientes dos años se va a poner peor!”

Lamentablemente esta conducta no es exclusiva de las corporaciones, hay empresas y negocios que se han acostumbrado a tratar mal a sus empleados. En algunos casos, se ha acuñado la cultura de que dar empleo es hacer un favor.  “En la calle hay personas que con la mitad de tu sueldo, estarían dispuestos a hacer el doble de lo que tú haces”, le dijo el dueño de una empresa mediana a su gerente de finanzas hace un par de años, mientras revisábamos una solicitud de crédito. Imagina el rostro del gerente de finanzas; imagina el ambiente en su equipo de trabajo. El dueño pareció no percatarse de lo dañino de su conducta, no sólo el causado a sus colaboradores, sino a su propia empresa.

En contraste, existen empresarios y profesionales de la gestión de recursos humanos que se toman en serio la máxima de que el capital humano es lo más importante de una empresa. No sólo lo señalan en su discurso, sino que han definido una estrategia con acciones contundentes que respaldan el deseo de que sus colaboradores se conviertan en el principal generador de riqueza y diferenciación en el mercado. Dentro de tu negocio, ¿tienes una clara gestión de recursos humanos más allá del costo que te representa?

Utilizando una metodología de lealtad de los clientes aplicada a la gestión del talento, ubiquemos a los empleados por su nivel de satisfacción y compromiso con tu empresa.

 

Cada tipo de empleado tiene características genéricas distintivas y, por tanto, retos específicos por parte de tu empresa y que te ayudará a ejecutar la estrategia de recursos humanos de tu negocio.

  1. Leales: son los empleados que disfrutan su trabajo y a la vez están comprometidos con la visión de la empresa. Los retos que tienen en el día a día los motivan a brindar su mejor esfuerzo y a la vez la remuneración que reciben cumple satisfactoriamente con sus necesidades económicas.
  2. Apóstoles: dentro del cuadrante leales están los empleados que además son fans de la empresa. Son personas que no solo están contentos y comprometidos, sino que generan un buzz positivo para la empresa. Son empleados que genuinamente hablan bien de su trabajo y de la empresa. Generan gran productividad, un excelente ambiente de trabajo y -por si fuera poco- prestigio dentro de su círculo de influencia, que muchas veces está fuera de la empresa.
  3. Rehenes: son quienes están comprometidos con su trabajo, ya sea porque les gusta lo que hacen (el reto los motiva) o ya sea porque necesitan del trabajo para pagar sus cuentas. Sin embargo no están satisfechos y si permanecen dentro de la compañía es porque no tienen las capacidades de encontrar un mejor empleo o porque no están interesados en buscar otro. Estos empleados ya generan valor, por lo que algunos empresarios no están interesados en brindarles mejores condiciones.
  4. Mercenarios: normalmente son talentos de la empresa que no se han enganchado con la visión (porque no les interesa o porque no los han invitado a formar parte de ella), por lo que ante una propuesta económica más atractiva no dudarán en cambiar de trabajo.
  5. Desertores: forman parte de las estadísticas de la rotación de personal involuntaria. En algunos casos, son jóvenes que no se visualizan dentro de la empresa y optan por probar en otras empresas; en otros casos son talentos ocultos que se desesperan al no tener un reconocimiento por sus aportaciones. En cualquier caso, este grupo representa un alto costo operativo, por el tiempo y esfuerzo que se invierte en cubrir las vacantes que generan.
  6. Terroristas: dentro del cuadrante de desertores están los empleados que tienen sentimientos negativos contra la empresa. Dentro y fuera de ella, expresarán su descontento y causarán mala imagen para tu compañía.

“Si los negocios manejaran su dinero con el cuidado que manejan a su gente, la mayoría estarían quebrados”, decreta el primer renglón del bestseller “The Talent Master”. La administración del talento humano es sin duda el principal diferenciador de las compañías. Tarde o temprano el estilo de gestión se verá reflejado en los resultados financieros. Así, si nos has definido una estrategia seria en la gestión del talento de tu negocio, este inicio de año podría ser un momento ideal para diseñarla y llevarla a cabo. Empieza ubicando a cada empleado o grupo de empleados en estos cuadrantes.

En un artículo posterior, revisaremos qué acciones son las más recomendables por cuadrante.

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Jueves ordinario | El ciclo termina -y empieza- con un agradecimiento

Voy caminando por el cuarto piso: del pasillo externo hacia el interno, en el cuadrante verde; en Centro Bancomer: ahí en Avenida Universidad 1200. Una energía intensa recorre mi vientre. Me emociona regresar a ese módulo. Han pasado más de diez de años. Entrevistaré a Martha, la Directora de Riesgos. Quiero ofrecerle que se quede en las PyMEs. Estoy emocionado. Es marzo de 2008.

La decisión de entrar a Bancomer fue relativamente fácil. Coincidió la invitación que me hizo Emilia Remolina para entrar junto con ella al equipo de José Luis Limón con la percepción que tenía de que era el mejor banco. Era el año de 1997, un par de años después de la crisis. Previamente había trabajado en el Fobaproa y me tocó revisar las carteras de crédito empresarial de más de 5 bancos. Los mejores expedientes y la información más clara eran los de Bancomer. Detrás de ese trabajo estaba la mano experimentada de un funcionario bancario de los que ya hay muy pocos: Don Rogelio de la Garza.

Las primeras semanas no han sido nada buenas. La realidad es devastadora; la expectativa inicial era un sueño. “Un banco no es tan ordenado como parece”, pienso al salir por la explanada principal. Estoy aprendiendo algo que todavía no imagino. Creo que estoy desarrollando mis habilidades para ser un experto en evaluación de crédito empresarial, pero al cabo de varios años me daré cuenta que lo que en realidad aprendí tiene que ver con la cultura laboral del banco; y del país. La vivo y la sufro día a día. La burocracia. La jerarquía. La lealtad a las personas y a los equipos; a la institución. El liderazgo. La conveniencia. Las voluntades unidas; las voluntades dispersas. La capacidad de hacer con la disciplina; o la de destruir poco a poco con la mediocridad. ¿Cómo ordenar todos esos factores que se presentan de manera arrolladora con diferentes caras? No puedo. Es mucha información. No soy consciente de lo que voy aprendiendo. Es deslumbrante. Tanto, que apenas puedo ver. Es octubre de 1997.

Hace unas semanas cumplí 15 años de trabajar para Bancomer. Se ha cumplido un ciclo. Buenas cosas han pasado en mi vida. Profesionalmente he crecido gratamente; no ha sido fácil, pero ha valido la pena. Personalmente también he crecido y sobretodo he madurado; tampoco ha sido fácil: y ha valido más la pena. ¿Cómo medir 3 lustros? ¿Por el número de amigos, conocidos, contactos,  jefes, colaboradores, pares? ¿Cómo? ¿Por la profundidad en las relaciones? Difícil, ¿no? ¿Por los proyectos ejecutados? ¿Por los aumentos? No. Tal vez pueda medirse por el número de hijos; tengo dos: uno de diez años y una bebé de dos meses. Mejor. O tal vez no deba medirse; solo decirse: 15 años. Y calificarse: exitosos, felices, tristes, intensos, llenos de ilusión, con descalabros, con actitud. Eso. 15 años de actitud. Actitud positiva.

Llego a Monterrey. Me acaban de dar una promoción. Sé que los chilangos no somos muy queridos, pero al cabo de unos meses me daré cuenta que los regios siempre apreciarán a la gente trabajadora. Llego con gran ilusión. La industria bancaria apenas está abriendo la llave a los créditos empresariales. A eso voy: a prestarle a las medianas empresas. Hago amigos. Conozco y me sumerjo en la cultura empresarial de esa orbe moderna. Tan cerca de Estados Unidos y tan cerca de México. Me imagino que vivo en el futuro del país; ahí donde el trabajo, el emprendimiento y el hágalo usted mismo son una constante. “No hay crisis que aguante 24 horas de trabajo”, me confía Pepe Salgado, mi jefe y Director Divisional. Se refiere a la manera en que la sociedad enfrentó la crisis de la década anterior. Es mayo de 2004.

Sería prácticamente imposible nombrar a todas las personas que tanto me han enseñado en Bancomer. Tanto jefes, como pares y colaboradores. Me han dejado lleno de experiencias y de buenas vibras. No tengo mas que agradecer a cada uno de ustedes, amigos y colegas. Me llevo todo lo que me dieron; no dejo nada. Confíen en que utilizaré bien lo que me han enseñado. No podría ser diferente.

Regreso de la semana nacional PyME. Nos acaban de reconocer como la mejor institución bancaria, con el Galardón PyME. Entró a la sala verde, donde se celebra el Comité de Riesgos que preside Nacho Deschamps, el Director General del banco. “Felicidades”, comenta escuetamente y seguidamente me indica: “ahora a la realidad, a gestionar los riesgos y mantener una cartera sana”. Es noviembre de 2010.

El principal agradecimiento es para mi equipo. El de ahora y también a los de antes. Básicamente por aguantarme. Pero también por permitirme mejorar como líder. Con muchos hemos desarrollado una amistad que trasciende las fronteras de la relación profesional. Gracias en verdad.

Estoy en el comedor poblano. Una intensa energía recorre mi vientre. Voy a renunciar. He preparado un discurso. Lo pronuncio lo mejor que puedo. Mi jefe, Lalo Osuna, me escucha atentamente. Se sorprende al inicio, pero conforme avanza el relato comprende mis razones y mis sentimientos. Se ha acabado un ciclo. Y estoy por comenzar uno nuevo. Es octubre de 2012.

En reiteradas ocasiones he señalado que me gustaría escribir un libro con las experiencias profesionales de Bancomer. Hay anécdotas de dimensiones diversas; desde muy técnicas en términos de riesgos hasta muy humanas en términos de gestión de equipos; por supuesto que cada una de ellas está impregnada de la cultura del banco. En futuros ensayos utilizaré este espacio para compartir esas experiencias, siempre respetando la confidencialidad de la institución y la integridad de las personas. Creo que vale la pena hacerlo, pues en estos más de 5 mil 400 días que he pasado aquí hay mucho que contar y reflexionar.

Me despierto. Apenas amanece. Me maravilla el continuo del principio del día; así como ese continuo del atardecer. Ilusión y nostalgia; alegría y tristeza. Agradecimiento en ambos. A partir del 12 de noviembre trabajaré en Grupo Nacional Provincial. Me han invitado a desarrollar el segmento de PyMEs, dentro de la gran aseguradora mexicana. Es un honor. Estoy muy contento con mi decisión. No ha sido nada fácil. Empecemos otra vez. Es el 1° de noviembre de 2012.

 

Martes Imaginario | Sin filtros

Foto por Cecilia Hidalgo | twitter @bolinmx | http://bolatrips.tumblr.com/
 
Voy de ida, escribí hace un par de décadas.
Con ilusión e inexperiencia.
Me comparaba con una anciana que parecía ir de vuelta: iba arrastrando los pies.
Voy de ida, me repetía.
Me autoricé probar: para errar y también para acertar.
 
Un coche baja por la avenida Anáhuac.
Regresa a su casa después de un día complicado.
Ir y venir a la escuela; al trabajo; a la clase de la tarde.
Va cansada, ensimismada en sus pensamientos.
LLeva la mirada en el pavimento.
 
Otro coche pasa por la avenida: es una camioneta.
Va entusiasmada a recoger a su hija.
Por la tarde siempre a Interlomas; a la casa de la amiga que se ha hecho hermana.
De pronto se asoma algo inesperado.
Toma el iPhone y graba la imagen
 
No tiene filtros.
De ida parece todo más claro.
Incluso la imagen.
  

Vivir jugando: historia de un emprendimiento familiar

 

 

“Mejor enséñales a trabajar”, sugirió Hermelinda a su esposo. Se refería a las horas interminables que pasaba Cresencio con sus nietos divirtiéndose con juegos de mesa; desde El Gato y El Comesolo hasta El Coyote y las Gallinas. La mayoría de los juegos eran de manufactura casera. Cresencio había aprendido a jugarlos desde niño, cuando sus padres decidieron que debía hablar español y  complementar su cultura mixteca conociendo otras costumbres. Este episodio fue recurrente durante la primera década de los ochenta, cuando sus nietos asistían a la primaria. Vivían en el municipio de San Pablo de Huitzo, en Oaxaca.

La danza de la pluma llegaba a su clímax cuando Miriam, la nieta de Cresencio, me compartió este antecente para después rematar: “¿Quién iba a decir que acabaríamos viviendo de lo que aprendimos de niños: de jugar”; y sonrió con gran orgullo. Fue hace unos días, ahí mismo en Huitzo, durante los festejos de la inauguración de su negocio.

Don Moises con su hermana en el evento de la inauguración | Foto de Cecilia Hidalgo @bolinmx

 

Moisés, padre de Miriam, inició hace una década el negocio de manera informal: con un taller improvisado y trabajando de sol a sol los fines de semana; cuando no trabajaba de albañil. Con sobrantes de madera daba forma a tableros de juego y con canicas daba vida a un entretenimiento ancestral. Los vendía como artesanías en los mercados o en la vía pública en la ciudad de Oaxaca, ubicada a poco más de treinta kilómetros de su pueblo.

En la inauguración el maestro de ceremonias fue el representante de la Casa de Cultura de Huitzo, quien además bailó junto con su grupo de jóvenes un par de episodios emblemáticos de la Guelaguetza. “Estuvimos tocando puertas durante varios años”, recuerda Miriam, “hasta que encontramos la incubadora del Tec y el préstamo de Bancomer”. En el discurso principal, Miriam invitó a su padre a tomar el micrófono y Don Moisés nos cautivó cuando con lágrimas en los ojos señaló que ése era uno de los mejores días de su vida y complementó: “yo soy duro: no crean que me estremezco con cualquier cosa”. Después Miriam tomó el micrófono y con gran oficio de comunicación destacó que lo más importante son los valores del negocio familiar que incluyen “el desarrollo de habilidades como la paciencia, la tolerancia y la confianza.”

Miriam cortó el listón y pasamos a la parte superior de la construcción: los colores vivos tanto de las paredes, como de los juegos animaron nuestro recorrido. Son treinta y cinco juegos los que hoy en día fabrican en el taller que se encuentra en la planta baja entre los que se encuentran: El Wuo-ah, Los Capulines, El Comesolo, LaMatlacihuatl, El Nahual, La Malinche, La Chintatlahua, El Chaneque, El Colorín Colorado, El Pentagrama y El Coyote y las Gallinas; éste último es el favorito de la familia y es prácticamente imposible ganarles una partida.

Miriam Ruiz durante la construcción de las instalaciones de Chiripas | Foto de Miguel Ángel Guzmán

 

Miriam es un ejemplo de superación personal en varias dimensiones: fue la primera de la familia Ruíz en graduarse de una carrera universitaria. Ingresó a una empresa hotelera y rápidamente subió de puesto. Todo iba de maravilla y cuando estaba a punto de tomar una posicion de más responsabilidad, un terrible accidente la dejó paralizada por varios meses. En esos momentos y con el apoyo de su familia desarrolló los valores que más tarde se han convertido en los pilares del negocio: paciencia para esperar que sus heridas sanaran; tolerancia con la torpeza inicial de sus movimientos; y confianza al avanzar día a día. Durante su rehabilitación fue cuando decidió que el negocio familiar debía formalizarse y compartirse con más personas.

Constituyó formalmente la empresa con el nombre: “Chiripas, Juegos de Destreza Mental” y pronto se dio cuenta que el producto era sólo un pretexto para enseñar y compartir su filosofía de superación. Miriam y su padre Moisés han asistido a una decena de ferias de productos artesanales, entre las que destaca la de Tapachula, donde imparten talleres durante todo el día y el éxito se refleja en la venta de sus productos. “No nos dábamos a vasto”, señala con orgullo Don Moisés. Los han invitado a ferias en otros estados del país e incluso en Guatemala, pero “el gobierno de allá no tiene recursos”, señaló Miriam y concluyó: “son muy pobres” -refiriéndose a nuestro vecino país del sur.

“Chiripas, Juegos de Destreza Mental” es un micro negocio mexicano que con sus nuevas instalaciones podrá cubrir la demanda creciente de sus productos. “Ahora empieza lo bueno” señala Don Moisés, “fabricar, vender, dar talleres y pagar las deudas”. Pero la filosofía va más allá de la facturación de sus ingresos: entrega con cada uno de sus productos la posibilidad inmediata de superación personal.

Niños jugando el día de la inauguración de Chiripas | Foto por @miquelcanals
 
 
Notas al margen:
  1. El abuelo de Miriam tiene ochenta y ocho años y sus ojos grises brillantes reflejan una gran alegría por la vida. Estuvo en primera fila durante el evento de inuauguración y nos despidió con una cátedra de su juego favorito: El Coyote y las Gallinas.
  2. Por la tarde hablé con Miriam para corroborar algunos nombres plasmados en este artículo, así como para solicitarle su anuencia para publicarlo. Como gran empresaria aprovechó para recordarme que necesitan $50 mil pesos para comprar una camioneta de medio uso, pues durante los siguientes meses tienen programada la asistencia a varias ferias dentro y fuera del Estado de Oaxaca. “También iremos a Tapachula en Chiapas”, me señaló antes de despedirnos. 

 

Con la Familia Ruiz en la inauguración de Chiripas Juegos de Destreza Mental. Miriam Ruiz con su hija Ana y Don Moisés | Foto de @bolinmx

Jueves ordinario: emprender dentro de la empresa, ¿es posible?

Hace un par de días que comí con un cliente le preguntaba si el chip emprendedor lo traía ya desde la universidad. “Se lo debo a mis jefes”, contestó enfáticamente y continuó: “Cada vez que les llevaba una nueva idea la rechazaban sin siquiera revisarla. Por eso emprendí. Cuando renuncié me preguntaron que cuál era la razón, si ya iban a hacerme gerente de soporte”.

Nuestro cliente dirige exitosamente a una empresa con ventas superiores a 50 millones de pesos al año y emplea a más de 80 personas. Es probable que si sus innovaciones hubieran encontrado cabida en la empresa en la que laboraba su aportaciones habrían hecho crecer las ganancias de sus jefes y también es muy probable que no habría experimentado esa gran aventura de la que se siente orgulloso y que hoy después de 27 años se refiere como un negocio fiel donde las cosas “se volvieron más fáciles”.

Pero no todos los emprendedores renuncian a sus trabajos para crear sus negocios. De hecho, dentro las empresas innovadoras, existen esquemas específicos para incentivar el emprendimiento y garantizar que la generación de ideas y la puesta en marcha de iniciativas sea parte del día a día de la vida laboral. En industrias asociadas a la tecnología (por poner un ejemplo) el emprendimiento interno no sólo es clave para crecer la rentabilidad, sino para subsistir en un entorno cada vez más competido.

En meses recientes he estado en contacto continuo con emprendedores (principalmente jóvenes) y la mayoría de ellos manifiesta un gran deseo de crear su propia empresa y de ser “dueño de su destino”. Es una gran noticia para nuestro país que se esté gestando este gran movimiento de futuros empresarios, pues ese cambio que varias generaciones han estado impulsando se concretará con personas que crearán riqueza y además generarán empleos. Pero también es una alerta para las corporaciones establecidas, pues muchos talentos ya no ingresarán a sus filas laborales. A nivel mundial este efecto ya se ha presentado y es por ello que en algunas industrias los grandes empresarios son muy jóvenes (alrededor de los 30 años de edad) con empresas también muy jóvenes, unas con menos de 10 años de antigüedad.

En este sentido, dentro las corporaciones mexicanas, es fundamental que esta transformación cultural que generarán los jóvenes emprendedores sea acompañada con una vocación de innovación interna que impulse el intraemprendimiento y por tanto que atraiga, desarrolle y retenga al talento.

Un colega del banco me compartía que cuando asiste a impartir su conferencia anual en el IPADE enfatiza a los graduados de la maestría en administración que no pierdan de vista que el país no sólo necesita nuevos empresarios, sino ejecutivos que dirigirán las grandes corporaciones en el futuro. Esta premisa debe pasar del discurso a acciones específicas que impulsen la innovación y en paralelo el deseo de que los talentos jóvenes vislumbren su futuro dentro de una empresa.

Dentro de las empresas tenemos el reto de “industrializar” el emprendimiento y no depender de espíritus o grupos aislados auto motivados y generosos. Muchos de ellos emprenden porque es su naturaleza y pocas veces son retribuidos en la misma relación que generan sus aportaciones. Algunas veces son reconocidos como talentos críticos y se genera un esquema de blindaje para que su talento sea aprovechado por la corporación, pero estas acciones son mas bien reactivas y se tratan caso a caso.

Para impulsar una cultura emprendedora dentro de las empresas que potencie y capitalice la innovación es necesario instalar un modelo específico que contemple cuando menos 3 dimensiones:
1. Talento. Detección, desarrollo y retención de las personas que aportan o aportarán iniciativas de valor.
2. Esquemas promotores del emprendimiento. Con procesos y políticas que capturen las ideas de los empleados y que de manera sistemática se conviertan en proyectos orientados a la ejecución y puesta en marcha en el mercado.
3. Incentivos. Retribuir a los emprendedores será un motivador tangible que permitirá que estos talentos sean generosos y también que los talentos ocultos salgan de su actividad cotidiana y nos sorprendan con su capacidad.

En un estudio reciente, Ernst and Young ha identificado 6 acciones adicionales:
1. Establecer una estructura formal que impulse el intraemprendimiento
2. Solicitar ideas a los colaboradores
3. Armar y dar rienda suelta a una fuerza laboral diversificada
4. Diseñar una trayectoria laboral para los intraemprendedores
5. Explorar iniciativas de innovación por parte del gobierno
6. Prepararse para las dificultades de un entorno emprendedor interno

El entorno empresarial mexicano sufrirá grandes y positivos cambios en el futuro próximo y cada uno de los que participamos en el mercado profesional deberemos prepararnos para enfrentarlo de la mejor manera. Para cualquier empresa, sea micro, pequeña, mediana o grande el reto principal será innovar y para ello será indispensable contar una cultura emprendedora.

En lo individual debemos evaluar cómo es que estamos aportando en este sentido. Nos irá mejor si participamos en equipos que generan ideas continuas y que ponen en marcha innovaciones que generan valor; contra equipos que se conforman con su estatus de confort. Por ello es recomendable actuar cuanto antes y desarrollar ese espíritu emprendedor que todos tenemos. Estamos a tiempo.

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Notas al margen:

1. Este post es el número 200 publicado en Águila griega.

2. Imagen de corbis images

Jueves ordinario: el futuro sucediendo en el mundo digital

Hoy por la mañana escuché a un representante de una agencia digital señalar que Facebook no es para vender. Que en México “somos bien amigueros y por eso nos gustan las redes sociales”. Como que sugería que es importante estar en las redes sociales, pero no precisó para qué. Puso el vídeo que todos hemos visto desde hace cinco años y remató con un “bienvenidos a la revolución de la era digital”.  Es un buen tipo, pero evidentemente no tiene una visión clara de este tema ni una experiencia suficiente en la ejecución de proyectos digitales. Lo que en si no es una desventaja, excepto que como muchos más que están en el mercado, se presentan como expertos. Pero basta escucharlos un par de minutos para darnos cuenta que no es así.

En México existen casi 35 millones de usuarios de internet; la mayoría se conecta para utilizar su correo electrónico y para realizar búsquedas. En Facebook hay 25 millones de cuentas y en twitter son 4 millones. Complementa esta conexión digital el número de teléfonos celulares, que alcanzan los 85 millones, de los que casi 14 millones son utilizados para navegar por internet. Claramente existe una gran oportunidad no sólo para interactuar en términos sociales, sino para desarrollar una comunidad de negocios que genere riqueza.

Conectar a estos mundos es una tarea más de los negocios que de los supuestos expertos. Por ello, esas exposiciones vacías de agencias de venta de medios son superficiales y muy alejadas de los objetivos de muchos que sí estamos buscando vender por Facebook. Aunque, como diría el refrán popular: “la culpa no la tiene el indio, sino el que lo hace compadre”. En mi red de Facebook (que sólo incluye amigos) y que no supera los 300 integrantes hay cuando menos 5 personas vendiendo regularmente por esa red. Anuncian productos importados de Europa y Estados Unidos, así como asesorías personales o servicios de belleza.

Afortundamente existen agencias de marketing que sí están en la jugada. He tenido el honor de trabajar con cuando menos tres de ellas. Cada una ha mostrado sus fortalezas que en 5 puntos podemos resumir en:

  1. Estrategia alineada a las necesidad del segmento que busca capturarse
  2. Definición de métricas de éxito en línea con los objetivos de negocio del cliente
  3. Selección y diseño de las plataformas adecuadas al mercado objetivo
  4. Desarrollo de contenido a cargo de un equipo multidiciplinario
  5. Aprendizaje y adaptación continua a los eventos no esperados (característicos de este mundo)

No pretendo señalar que estos cinco puntos son la panacea, pero sí destacar que cuando menos se deben contemplar estas dimensiones para empezar a hablar de marketing digital en términos más o menos serios. Algo muy importante que debemos buscar en quien nos asesore es que no mezcle sus intereses de compra de medios con el proyecto de redes sociales. El CEO de una empresa automotriz reconocida señalaba que el marketing digital es divergente en servicios; dicho esto, contrató a una agencia especializada en social media que no estuviera ligada a su agencia de compra de medios.

El futuro está sucediendo ya. Como suele pasar, tardaremos en comprenderlo y sólo experimentando seremos capaces de aprovechar la gran oportunidad que se está presentando. Así, los exploradores más agresivos pero también los más astutos serán los que se adelanten significativamente a su competencia.

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Notas al margen:

  • Este post lo escribí para celebrar el segundo aniversario de YoSoyPyME y para agradecer la pasión del equipo talentoso que lo ha hecho posible.
  • YoSoyPyME cuenta con un Blog donde el contenido es la clave principal, así como perfiles de Facebook, twitter y YouTube.
  • Las visitas mensuales al Blog son de 50 mil, los likes de FB superan los 26 mil y los seguidores en twitter son más de 24 mil.
  • La evolución ha sido muy interesante y en un post posterior compatiré los eventos clave.

Jueves ordinario: ideas en ejecución

Imagen de Corbis

Dicen que los jóvenes son el futuro. Aunque siempre me ha parecido que son el presente. En su consciencia en desarrollo y su actitud arrolladora demuestran una pasión exacerbada por el presente. Siendo incluso más precisos: por el continuo del presente; por esos momentos llenos de intensidad que parecen extenderse una y otra vez, encimándose entre instantes efímeros que con su choque rozan la eternidad a través de una sensación plena de existencia. Casi sin tiempo. Así: existiendo, disfrutando, siendo; y a la vez, proyectando nuevos momentos. 

Los jóvenes en todo caso serán el futuro que para muchos de nosotros se ha convertido en presente. Tal vez a eso nos refiramos los adultos cuando –con una actitud egocéntrica- utilizamos la realidad propia para describir al objeto; sin ser conscientes del arraigo y vértigo que nos causa ser tan sujetos. Por eso proyectamos nuestros sueños más intensos en el pasado: en nuestra juventud ida, que alguna vez fue futuro y que hoy está siendo. Así: conciliando diferentes tiempos, cruzando sueños, logros, fracasos; recordando eventos que están por venir. 

Pues bien. Nuestros jóvenes mexicanos están despertando hacia nuevas ilusiones. La globalidad y su juventud está desarrollando una generación transformadora, echada para adelante, dispuesta a probar nuevas fórmulas y sobretodo sin el otrora paradigma de que alguien más va a proveerles de ese bien tan preciado que nombramos felicidad. Saben que el futuro está en sus manos y pareciera que sus padres no los desengañan y por el contrario los alientan. Jóvenes con padres soñadores. ¡Qué combinación! Algo pasará; algo bueno ya está pasando. No hay duda.

Dentro de nuestra juventud se está desarrollando un inconsciente colectivo disruptivo: es posible construir nuestro futuro; y además de posible es deseable hacerlo con un emprendimiento propio. Pareciera que poco a poco va descubriéndose el gen de la consciencia individual responsable. Ése que genera satisfactores propios y que al mismo tiempo contiene una inteligencia colectiva ganadora. Es un gen que se extenderá como plaga y que eliminará viejas enfermedades, entre las que destacan el amor al populismo y la resignación a la corrupción o a la falta de transparencia. Ahí viene el gen. Cuidado políticos y funcionarios públicos corruptos. Ya viene una nueva generación a derrocarlos y a terminar con su fiesta tercermundista. 

Datos para respaldar los párrafos anteriores hay muchos y suficientemente fiables para evidenciar lo que está sucediendo. Más allá de esos hechos irrefutables, hoy quise compartir en este jueves esa emoción que se respira en esa generación y que se extiende irremediablemente hacia los adultos que hoy estamos liderando los principales proyectos del país. Se siente una comunión entre nuestros sueños pasados y su presente lleno de ilusiones. Con ideas en ejecución a través de proyectos empresariales que están siendo realidad.