Archivos de la categoría Martes imaginario

Iniciemos el diálogo

Corbis images – Wave of water

 

Disminuyen los latidos de mi corazón. Sigo caminando, con energía y con el fin en mente, pero una relajación mental me permite un respiro de tranquilidad. Han sido días terribles de conducir al aeropuerto, bajar corriendo del coche hacia las ventanillas aéreas, perder dos aviones y redocumentar los vuelos. Hoy, sin embargo, ha sido diferente, más común: no perdí el rumbo, no hubo tráfico extraordinario, no salí en la raya.

La mañana ha sido una de esas cualquiera en que antes de las seis no ha amanecido y las calles están relativamente vacías, transitables. Los conductores tempraneros son más diestros -¿lo has notado?- lo que facilita una circulación continua. El estacionamiento está listo para recibirte, brindándote opciones excesivas de lugares. Tan corriente –la mañana- que la única fila complicada fue la de documentación del equipaje; los que se suben a ella aceptan pacientemente su suerte. Las demás filas son ágiles, particularmente la de impresión del pase de abordaje y la de los filtros de seguridad. Qué fortuna vivir en un país de atentados nulos -pienso- mientras miro a los guardias aplicar las normas con sentido común; no como en los aeropuerto del país del norte: que aplican el sentido de amedrentamiento en bruto –tanto a propios como a extraños. Hasta la fila para el café es rápida; me doy el lujo de pedirlo triple, con canela y un endulzante artificial. Leo la clave de internet en el recibo y repito sin pensar: “latte28”.

Así, con el vaso de café en la mano, caminando a la sala 12 del aeropuerto de la ciudad de México, es que me invade una calma exquisita, inesperada. La tensión de mis músculos desaparece poco a poco, la preocupación de perder el vuelo -por tercera ocasión consecutiva- se esfuma y en paralelo emerge un estado ideal para que las ideas nazcan y fluyan. Ideas que pueden rastrearse cuidadosamente desde su origen: contemplo su aparición repentina y casi espontánea, una por una; disfruto el jugueteo cuando se rozan, se funden, se alejan; así, caminando cadenciosamente, con un ritmo ágil y a la vez apacible; relajado, energizado y estimulado al iniciar este diálogo.

Empecemos.

 

Martes Imaginario | Sin filtros

Foto por Cecilia Hidalgo | twitter @bolinmx | http://bolatrips.tumblr.com/
 
Voy de ida, escribí hace un par de décadas.
Con ilusión e inexperiencia.
Me comparaba con una anciana que parecía ir de vuelta: iba arrastrando los pies.
Voy de ida, me repetía.
Me autoricé probar: para errar y también para acertar.
 
Un coche baja por la avenida Anáhuac.
Regresa a su casa después de un día complicado.
Ir y venir a la escuela; al trabajo; a la clase de la tarde.
Va cansada, ensimismada en sus pensamientos.
LLeva la mirada en el pavimento.
 
Otro coche pasa por la avenida: es una camioneta.
Va entusiasmada a recoger a su hija.
Por la tarde siempre a Interlomas; a la casa de la amiga que se ha hecho hermana.
De pronto se asoma algo inesperado.
Toma el iPhone y graba la imagen
 
No tiene filtros.
De ida parece todo más claro.
Incluso la imagen.
  

Martes Imaginario | Nostalgia en la ciudadela | Recordando en el olvido

Foto por Cecilia Hidalgo | twitter @bolinmx | http://bolatrips.tumblr.com/
 

Así te recuerdo. En pausa. Sin gente.

La mañana avanza y el rocío esconde el olor a nosotros.

El sueño nace con un movimiento nuevo que no parece circular

En esos momentos ni siquiera sospecho la repetición.

Espacio precioso de olvido.

Ignorancia temporal de lo que vendrá sin remedio.

Casi limpio.

Así te veo en mi mente cuando te pienso.

Recordando en el olvido. 

Martes Imaginario | Yaxchilán | Preludio de una batalla

Foto por Elizabeth Frias | twitter @pulgaviajera
 
Llegaron antes al árbol; muy temprano ocuparon las ramas principales. Era un grupo de monos araña; ágilmente comían todos los frutos que podían.
 
Muy cerca se escuchaban los gritos de los monos aulladores; parecían agruparse en torno a esa zona. Algunas personas creen que los aullidos son peticiones de lluvia; pero otros los consideran mensajes de comunicación que pueden recorrer varios kilómetros.  
 
El día esconde con su luz lo que sucede por las noches en torno a esos árboles ubicados en la zona arqueológica; visitantes salvajes que buscan refugio y batallas de los monos por el control territorial.
 
Esa noche será épica; ya lo anticipan los aullidos de los zaraguatos y los repliegues astutos de los monos araña.
 

Martes imaginario | Movimiento triangular

Foto por Cecilia Hidalgo | twitter @bolinmx | http://bolatrips.tumblr.com/

 

Invítame, tápame. Mójame, enfríame.

Vas y vienes; voy y regreso; hacia tí, agua tibia.

Transitas sin pausa; te mueves lentamente; elegante y sútil, sombra de diciembre.

Divídanse y tomen sus espacios; siendo forma y dando cuerpo.

Triangulos e ilusiones, por separado. Uniones y fusiones, en un camino.

Tranquilízame, piérdeme. Agua de oleaje suave.

Acompáñame, muéstrame el tiempo. Sombra de pasar continuo.

Deténganse. Sólo un instante. Así, por siempre.

Martes imaginario | Fin de ciclo maya

Foto por Andrea Estrella | twitter @AnLoveStar | http://ojodual.tumblr.com/

 

El guía maya ríe ligeramente al explicar las inscripciones en la piedra: indican el cálculo del fin del ciclo maya.

¨No tiene nada que ver con la película y con lo que andan diciendo por ahí”.

Se llama Mauro. Al principio nos miró con recelo, pero poco a poco fue suavizando el trato.

“¿Qué significá Ha? ¿Y Kun?”

Fue probándonos; mi hijo contestó bien un par de preguntas.

“¡Qué bueno que sabes!”

La plática se la dirigió a él principalmente.

“Sólo hay dos dilinteles así: uno aquí en Cobá y otro en Guatemala”.

Orgulloso de sus predecesores, de su tierra, de su cultura milenaria.

“Todo empezó con los olmecas, después con los mayas; al final con los toltecas”.

Se queja de la falta de inversión por parte del INAH.

“Es una tristeza que vayan a desaparecer tantas inscripciones. Por la erosión”.

Esperan mucho turismo durante 2012. Por las inscripciones de la piedra.

“Los mayas no hemos desaparecido”.

Martes imaginario | Milicia navideña

Foto por Andrea Estrella | twitter @AnLoveStar | http://ojodual.tumblr.com/

Lléname de luz. Cubre la noche. Tápala toda.

Miles de focos iluminan la calle de Ingenieros Militares.

Es la llegada y la salida.

Los niños levantan sus manos y con los ojos bien abiertos esbozan sonrisas llenas de inocencia.

De casualidad pasamos algunos que no somos invitados.

Los coches se arremolinan sin desespero.

Decenas de inflables sobresalen entre los jardines: santa closes rojos y vibrantes.

Pasamos lentamente y  sin querer atestiguamos su fiesta.

Los soldados saludan y guían el tráfico post navideño de la familia militar.

Sacamos los brazos y capturamos la escena. Así, sin miramientos.

Luces que deslumbran y evidencian la transformación de nuestras tradiciones.

Llenando la noche de luz, cubriéndola y tapándola toda.

Martes imaginario | Gigante | Reseña: sigue hablando

Foto por Cecilia Hidalgo | twitter @bolinmx | http://bolatrips.tumblr.com/

 

Vamos caminando con las miradas clavadas en las sombras.

El día fue completo; destacaron el huevo con tortilla en la mañana y la guerrita de tomates por la tarde.

Pronto entraremos al colegio nuevamente; el verano se fue cuando apenas empezaba.

Vamos los tres primos caminando en cadencia; hemos mimetizado nuestros movimientos.

La torre de luz nos acompaña; siempre está ahí, incluso a esa hora de irse a bañar. Nos habla.

Repito sus nombres en mi mente: Esteban que a veces le dicen José; Chavo que a veces le dicen Juan.

La torre sigue hablando, ¿la escuchas? Nunca se calla.

Caminamos de ida y a veces de vuelta; ellos de ida, yo de vuelta. Ella sigue hablando.

La escucho y su tono monótono me recuerda la intensidad de esos años de inocencia.

Martes imaginario | Serie Niquel | Reseña: Reflejo de identidad

Foto por Andrea Estrella | @AnLoveStar | http://ojodual.tumblr.com

 

Refléjame. Descúbreme. Ilumina lo que soy, lo que fui, lo que seré.

Hagamos una rueda a tu alrededor.

¡Qué entrada magistral de pueblos oaxaqueños!

Apenas unos minutos antes. Bailaron orgullosos, se mostraron.

Para ellos y y por ellos. Se vaciaron entre si.

Los demás los acompañamos. Les hicimos valla.

Después nos dispersamos. Afinamos el foco.

Alimentamos un bullicio respetuoso y nos mezclamos entre murmullos.

Refléjanos. Invítanos a ser parte de ti.