Jueves ordinario: 3 anécdotas y 1 reflexión

Las Preguntas

1. Los pequeños demonios

Cuatro niños de once años discuten sobre religión; un católico, un judío, un mormón y un ateo. Después de intercambiar sus puntos de vista sobre sus creencias uno de ellos es insultado. ¿Cuál de ellos?

2. La casa blanca

Un pintor, un maestro de obras y un arquitecto tienen la tarea de pintar la casa de su patrón. El pedido fue contundente: “que sea blanca, que dure mínimo dos años y que quede lisa y suave, como piel de bebé”.

Después de una semana, el trabajo no se ha iniciado. El patrón los cita para que le informen qué está sucediendo. Después de un par de horas de deliberación, el jefe decide que solo uno de ellos realizará el trabajo. ¿A cuál de ellos elige?

3. La confusión

Una empresa líder de mercado con excelentes resultados en ventas, satisfacción de clientes y en valor a sus accionistas decide cambiar a su director general.

Desencajado el recién destituido directivo, pregunta al presidente del consejo cuál fue la razón, toda vez que entregó todo lo que le pidieron, principalmente en los rubros financieros. ¿Cuál es la respuesta?

 

Las Respuestas

1. Los pequeños demonios

Al niño ateo. – “Estúpido” lo califican y lo increpan: “¿cómo no puedes creer en tu creador”.

Días después el niño ateo le pregunta a su amigo el por qué del insulto. – “No puedo entender cómo alguien no crea en dios”, responde el amigo religioso.

2. La casa blanca

Al pintor. El patrón se dio cuenta que para ciertas tareas hay que elegir al que hace la chamba. En ocasiones involucrar a más personas, incluso mejor calificadas y con mayor visión, podría impedir que la tarea se lleve a cabo.

3. La confusión

“Precisamente por eso: porque entregaste solamente lo que te pedimos”.

 

Algunas Reflexiones

Hay tantas maneras de pensar y de hacer las cosas como vidas humanas. Aún así, muchos seres humanos insisten en creer que existe una opción superior a todas las demás: la suya.

Para necesidades de corto plazo, soluciones de corto plazo. Verdad evidente que muchas veces perdemos de vista por no asignar un espacio para planear y atender el futuro mediato.

“Cuando ya tenía todas las respuestas, cambiaron las preguntas”.