Jueves ordinario: Pacto por México, malas prácticas y primer tropiezo político de EPN

 tropiezo

En menudo lío ha metido el PRI al Pacto por México y -en consecuencia- al gobierno federal y a los representantes de los partidos que han estado coordinando los acuerdos.

Es muy difícil eliminar las malas prácticas, sobretodo cuando no se está convencido de que es necesario abandonarlas. Poco, muy poco tiempo transcurrió en el sexenio de Enrique Peña Nieto para que se generaran sospechas razonables de que la maquinaria electoral del PRI se está preparando para recibir el flujo de efectivo que le da vida, a través del Sistema Nacional de Programas del Combate a la Pobreza. Los partidos de oposición denunciaron el intento y de paso han puesto en tela de juicio la integridad completa del Pacto por México.

Y es que el Compromiso 6 del Pacto por México es un sueño que difícilmente puede cumplirse. No solamente se trata de combatir la pobreza, sino que eliminará el sesgo asistencial y el uso electoral de los programas sociales. También señala que los recursos llegarán directamente sin condicionantes a la población. Por si fuera poco, los recursos se ejercerán con reglas de operación y transparencia que permitan su evaluación y la rendición de cuentas. Cualquiera en su sano juicio quisiera que estas reglas de operación se cumplieran de manera casi automática; el problema que tenemos en nuestro país es que la operatividad política del PRI ha violado sistemáticamente estas reglas por décadas. Por ello es difícil, muy difícil que el Compromiso 6 pueda cumplirse. No se va a lograr por decreto, eso es un hecho. Antes habría que transformar la estructura de poder del PRI y sustituir en el ADN de muchos de sus militantes una batería completa de valores diferentes.

La exigencia de los partidos de la oposición de que renuncien y se realice juicio político a Rosario Robles (Secretaria de Sedesol) y a  Javier Duarte (Gobernador de Veracruz) escaló rápidamente por las actitudes tradicionales de los dirigentes del PRI -y hoy gobernantes. La primera fue la del Presidente Peña Nieto quien desestimó la denuncia y hasta bromeó recomendando a Rosario Robles que aguantara. La segunda fue la del Secretario de Hacienda Videgaray quien también ignorando las demandas de la sociedad intentó imponer la Reforma Financiera en la agenda pública. De último momento reaccionaron y cancelaron una conferencia que pudo destrozar al Pacto por México. Apareció entonces el Secretario de Gobernación Osorio Chong buscando conciliar con la oposición.

Pero el daño está hecho, cuando menos para la Reforma Financiera. Entre jueves y viernes se celebró la Convención Nacional Bancaria y el único acuerdo fue la conveniencia de posponer esta reforma. No solo faltan los amarres políticos, sino que la consistencia técnica de los Compromisos 62 y 63 (Banca de Desarrollo y Banca Comercial) es muy cuestionable. Es notorio que no existe un entendimiento consensuado entre el Secretario de Hacienda y la Banca Comercial; el primero habla de prestar más y más barato; los segundos hablan de mejorar las condiciones del país para poder hacerlo. Son complementarias ambas posturas, pero indudablemente primero va que haya un estado de derecho. Es de sentido común, pero -es posible- que en ciertas posiciones de poder el sentido común sea cada vez menos común. Ya veremos qué tanta conciencia muestra el Secretario de Hacienda con este tema la siguiente semana.

La historia está escribiéndose y como sociedad civil nos corresponde estar muy cerca de lo que están proponiendo los actores principales de nuestro país. Es un momento único el que vivimos en México, por lo que no podemos sentarnos a observar y a ser meros espectadores.

Vigilemos bien a nuestros políticos y gobernantes. Demostremos que ya no somos los niños ingenuos de antes y que hemos desarrollado conciencia y capacidades para impulsar al gobierno a que sus acciones estén orientadas a mejorar a nuestro país.

Como nota final, El Pacto por México es muy ambicioso en sus 95 Compromisos, excepto en ocho de ellos: los que van del 74 al 81 y que están relacionados con el apartado de Seguridad y Justicia. Dicho de otra forma, salvo por el problema principal que tenemos en México de inseguridad, violencia y delincuencia, los demás retos sí se atenderán con prioridad. Ojalá que sea una imprecisión de quienes redactaron este documento y no una intención real del Gobierno Federal.

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Nota al margen: comparto los Tuits que publiqué el 24 de abril de 2013 en relación con el Pacto por México en @aguilagriega

“… un Sistema Nacional de Programas de Combate a la Pobreza que eliminará el sesgo asistencial y el uso electoral …” #PactoPorMéxico

“… los recursos del Estado llegarán directamente y sin condicionantes a la población que más los necesita …” #PactoPorMéxico

“… y se ejercerán con reglas de operación y transparencia que permitan su evaluación y rendición de cuentas …” #PactoPorMéxico

El compromiso 6 del #PactoPorMéxico (combate a la pobreza) puede ser el #WaterGate de @EPN – se compromete contundentemente a lo imposible.

Ni lo uno ni lo otro se ha logrado en #México de manera clara: evaluación y rendición de cuentas. Pero se promete, se escribe y se publica.

Lo peor del #Compromiso6 es que muy rápido se intentó violar lo que se prometió que no se haría: lucrar electoralmente. #PactoPorMéxico

Los Compromisos del #PactoPorMéxico en materia de Banca son buenas intenciones. La redacción denota una falta de conocimiento preocupante.

Se habla de fortalecer a la Banca de Desarrollo en el #Compromiso62 y lo primero que se hace es nombrar a políticos no a especialistas.

El #Compromiso65 ofrece créditos oportunos y baratos a pequeños productores agropecuarios. Otra buena intención que nace del desconocimiento

El apartado 3 del #PactoPorMéxico referido a Seguridad y Justicia es el más parco y el menos comprometido, debiendo ser justo lo contrario.

Los compromisos 74 a 81 de Seguridad y Justicia son tibios, vagos y confusos; el país requiere que sean agresivos, concretos y muy claros.

Penúltima reflexión por hoy del #PactoPorMéxico – quiere abarcar todo, las prioridades no son claras y está lleno de buenas intenciones.

La última (por hoy) del #PactoPorMéxico – a pesar de sus debilidades este acuerdo cuando menos ha sentado a la mesa a los políticos.

Jueves ordinario: tweets sobre la reforma hacendaria

 

El país se encuentra en una situación inmejorable para realizar los cambios que requiere.

En cuanto a la economía y particularmente en términos macro económicos gozamos de una estabilidad que se ha extendido ya a cuatro sexenios; los pendientes son claros: crecer más y mejorar la distribución de la riqueza. El crecimiento debe ir en línea con las capacidades y el potencial que tiene México; el bono demográfico es una ventana de tiempo que disfrutaremos en los siguientes 30 años, siempre que sepamos aprovecharlo; la creación de empresas y el crecimiento de las existentes será el pan de todos los días en el futuro próximo.  La distribución de la riqueza, por su parte, aunque es un tema del estado  también estará al alcance de más mexicanos conforme haya más oportunidades de emprender y por tanto de transformar la mentalidad de empleados a empresarios.

En cuanto a la política existen factores positivos, como la alternancia en el poder y una democracia naciente que cuando menos ha sabido mantener la estabilidad. Los pendientes acá son mucho mayores y habría que ordenarlos más por lo que tenemos que hacer los ciudadanos y menos por lo que podemos esperar de los políticos (que no es mucho). Así, nuestra obligación -además de participar en jornadas electorales- podría dividirse en dos grandes apartados: 1) Rendición de cuentas y transparencia y 2) Reformas estructurales que pongan al país en una situación cuando menos equitativa para competir con las demás sociedades. Por su parte el gobierno debe cumplir con su mandato principal: preservar el orden, reduciendo dramáticamente la inseguridad. Ahí es donde debería meter la mayoría de sus apuestas; ahí es donde debería estar el Pacto por México.  Lo demás, debe sumar al orden, pero no ser lo medular.

En fin, tenemos mucho que hacer y cosas por mejorar y transformar; pero es muy probable que la situación en la que estamos es una de las mejores en varias décadas.

Uno de los factores que permitirá la generación de riqueza y por tanto la demanda de empleos es la relacionada con la reforma hacendaria. Hace un par de días el gobierno federal, a través del Secretario de Hacienda Luis Videgaray, inició con el debate y la postura oficial sobre el tema. Desde mi punto de vista empezó con una visión equivocada, al confundir los síntomas con las causas de la enfermedad, así como mezclando el bienestar esperado y la medicina que se pretende aplicar. El día de ayer publiqué una serie de tweets que quiero compartir en este espacio, a propósito de este tema. La idea de hacerlo así es presentar ideas de 140 caracteres que -aparentemente están sueltas- pero que forman parte de un diálogo en el que deberíamos participar muchos.

El orden es cronológico: el primero de los 19 tweets lo publiqué a las 10:24 pm y el último  a las 11:13 pm. Ojala sumen en el diálogo que requerimos.

El discurso de la #ReformaHacendaria está empezando por el final: beneficios de la formalidad en lugar de causas de la informalidad.

La #Informalidad tiene varias dimensiones: Empresarial evade ISR; Laboral evade cuotas obrero-patronales y Gubernamental no rinde cuentas.

Los ciudadanos debemos subirnos al debate de la #ReformaHacendaria – de ninguna manera podemos dejarla en las manos de los políticos.

50% de los empleados no paga cuotas, 80% de las empresas no paga ISR y 100% de los municipios no rinde cuentas, ¿qué es informalidad?

No podemos tolerar que el discurso tecnócrata de los políticos de la #SHCP sea vago y teórico, requerimos propuestas concretas.

Una razón por la que algunas empresas no pagan cuotas obrero-patronales es por la carga administrativa, no por el costo en sí de la cuota.

Si bien muchas empresas no pagan ISR o la totalidad de él, sí pagan otros impuestos como IVA, IDE y IETU (cuando aplicó).

¡Qué diferente sería si el discurso sobre la #ReformaHacendaria hablara de simplificación y sencillez administrativa y rendición de cuentas!

En algunos países los ciudadanos denuncian a los evasores de impuestos. ¿Tienen más consciencia o los beneficios públicos son tangibles?

Hay más, muchas más empresas bancarizadas que con cédula fiscal. El gobierno tiene que aprenderle mucho a la banca. ¡Imaginen eso!

Increíble que los políticos hacendarios no se den cuenta que los empresarios pequeños son sus mejores aliados: ignoran sus necesidades

Las #PyMEs no necesitan créditos bancarios baratos, sino facilidad en el pago de sus impuestos y cuotas, así como incentivos a pagarlos.

Los incentivos fiscales funcionales no están integrados por amenazas, descuentos ni quitas; sino los que ofrecen beneficios públicos reales.

¿Qué tal que el estado garantizara el orden público e infraestructura adecuada para hacer negocios? Los impuestos serían una consecuencia.

¿Por qué empezar al revés? “Primero me pagas, aunque yo no cumpla con las responsabilidades básicas de un estado y después yo cumplo”

Son las #PyMEs las que generan el empleo en el país. ¿Qué ofrece el estado para que sigan generando riqueza? ¿Formalizarlas? ¿De qué hablan?

La #ReformaHacendaria debe incluir la opinión representativa de los empresarios mexicanos y el diseño debe ir de la realidad a la teoría.

Finalicemos por hoy con lo de la #ReformaHacendaria – solo decir que nuestros gobernantes requieren de nuestra guía para encontrar el camino.