La época del "Señorito Satisfecho"

“Resumen: el nuevo hecho social que aquí se analiza es éste: la historia europea parece, por vez primera, entregada a la decisión del hombre vulgar como tal. O dicho en voz activa: el hombre vulgar, antes dirigido, ha resuelto gobernar el mundo. Esta resolución de adelantarse al plano social se ha producido en él, automáticamente, apenas llegó a madurar el nuevo tipo de hombre que él representa. Si atendiendo a los efectos de la vida pública se estudia la estructura psicológica de este nuevo tipo de hombre-masa, se encuentra lo siguiente: 1.°, una impresión nativa y radical de que la vida es fácil, sobrada, sin limitaciones trágicas; por tanto, cada individuo medio encuentra en sí una sensación de dominio y triunfo que, 2.°, le invita a afirmarse a sí mismo tal cual es, dar por bueno y completo su haber moral e intelectual. Este contentamiento consigo le lleva a cerrarse para toda instancia exterior, a no escuchar, a no poner en tela de juicio sus opiniones y a no contar con los demás. Su sensación íntima de dominio le incita constantemente a ejercer predominio. Actuará, pues, como si sólo él y sus congéneres existieran en el mundo; por tanto, 3.°, intervendrá en todo imponiendo su vulgar opinión sin miramientos, contemplaciones, trámites ni reservas, es decir, según un régimen de acción directa.”

Este extracto pertenece al capítulo XI de la obra “La rebelión de las masas” publicada por José Ortega y Gasset en 1930.

El mote de “señorito satisfecho” se refiere a la actitud que el hombre medio había tomado ante los beneficios económicos, políticos y sociales de la Europa de la primera parte del siglo XX. Como todo heredero, pensando que merece lo que tiene, sin ni siquiera un cuestionamiento del esfuerzo que tomó a miles de hombres conseguirlo. La civilización, para este hombre-masa, es un estadío natural y como tal no es necesaria contribución alguna para su mantenimiento.

Por ello y por su enorme diferenciación con el bárbaro anterior (el primitivo rebelde y dócil ante instancias superiores como la religión, tabués, tradición social y costumbre) es que Ortega y Gasset emprendió un ataque directo. Denunciando que este hombre-masa busca convertirse en dueño y señor. Tirano en y por su mediocridad.Hoy día, encontramos a esta clase de hombre por todas partes. Al manejar o en el supermercado al cruzarnos en instantes olvidables. Es fácil distinguirlo, pues va ensimismado en sus preocupaciones sin reparar que la civilización le está demandando una contribución. Por pequeña que sea, como respetar el semáforo, o dejar salir a las personas que vienen en el elevador antes de entrar vertiginosamente.

De manera más frecuente, encontramos a este bárbaro moderno en la oficina. Es el compañero de trabajo que cree merecer un puesto más importante. Mejor sueldo y mejores prestaciones. Y también, consideraciones del jefe. Desde permisos menores hasta ocupar lugares de estacionamiento que no le corresponden. Y todo -efectivamente- sin una aportación de valor extraordinaria. Claro que este sujeto considera que su trabajo es impecable: y es que no tiene la virtud de la autocrítica. Una característica común es cuando se compara: enfrenta sus fortalezas contra las debilidades del otro. Es ventajoso aún en ejercicios hipotéticos.

Aparentemente este “señorito satisfecho” será un ser con el que tendremos que aprender a vivir, a menos que logremos llevarlo a un nivel de consciencia superior. Ahí, donde la autocrítica es un hábito común y el esfuerzo intelectual una manera de vivir. Habría que empezar con la lectura y continuar con una cruzada contra la estupidez. Esa que suele alojarse en los espíritus sobrados que consideran que no es necesario esfuerzo alguno para alcanzar la plenitud.

No sobra señalar que debemos empezar por nosotros mismos.

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Nota al margen:

Respecto a este fenómeno, específicamente en el mundo de las ideas, puede encontrarse un nuevo ataque para que este hombre-masa del siglo XXI no se adueñe del mundo de las letras. Aqueos, ha publicado recientemente dos ensayos que nos dan luz al respecto: Creación y serie y Lectura y erudición. En el segundo, puede encontrarse un bello y contundente pasaje:

“Todo verdadero escritor es, antes, un verdadero lector. Un verdadero lector es aquel que predispone su espíritu para la poesía, aquel que pone su alma toda en las líneas que va leyendo, aquel que hace un esfuerzo de poesía.”

Derivado de nuestras conversaciones es que ha surgido la idea de esta reflexión. Dedicada respetuosamente a Aqueos.

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4 pensamientos en “La época del "Señorito Satisfecho"”

  1. Estimado Rafael:
    La cita de Ortega y Gasset es extraordinaria.
    Los grandes pensadores siempre coinciden en sus palabras más allá de sus tiempos.
    Algunos creerán que es magnífico que allá lejos, en 1930, pudo describir al hombre común y corriente que hoy se repite.
    Sin embargo creo que ese hecho no es más que una tragedia, pues ese hombre mediocre se imita a sí mismo.
    Han pasado más de setenta años y nada ha cambiado.

    Agradezco tus amables palabras para conmigo.
    Es un gusto poder conversar contigo.
    Te envío un caluroso abrazo.
    Aqueos

  2. Estimado Aqueos:

    Para mi es el placer de dialogar con personas inteligentes y apasionadas.

    Por cierto que en tu post se abrió nuevamente la discusión con dos de tus lectores.

    Me ha llamado la atención que han despreciado la escritura.

    Tanto en sus argumentos expresos, como de manera implícita.

    ¡Un abrazo!

    Rafael Frias

  3. Muy buen post: ortega fue una de mis lecturas iniciáticas en filosofía en la escuela secundaria y le tengo un cariño estimable. Interesantes las reflexiones en torno a la rebelión de las masas; sobretodo la declinación del burgués gentilhombre , como lo apodaba Molière en el señorito satisfecho… Más de un burgués renunció a sus propios deseos, para enclavarse en la inercia de una condición mundana que le iba bien ( no olvidemos que la revolución francesa, para mi uno de los mayores hitos de emancipación en la Historia, fue , precisamente, una revolución liberal/burguesa).-

    Beso Grande y me gustó mucho la nueva presentación del formato del site; Aquileana 😉

  4. ¡Gracias Aquileana!

    Este post ha sido la continuación de una plática que inicié con Aqueos y S.A.D. hace más de una semana.

    Hablando de lectura de clásicos y de escritura. Que normalmente puede extenderse a otras dimensiones.

    ¡Saludos!

    Rafael

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